JUANJO GARCÍA GÓMEZ
La que está cayendo en el PP valenciano, zarandeado por la implicación de Camps y del número dos y portavoz en las Corts, Ricardo Costa, en el caso Gürtel, no fue suficiente para que el Consell asuma medidas complementarias de transparencia en los contratos. El grupo popular rechazó ayer en el pleno una proposición de ley presentada por el PSPV que reclamaba controles adicionales en las contrataciones con empresas externas, especialmente las que no superan los 12.000 euros, como la creación de un registro público de estudios, informes y trabajos técnicos y estadísticos o el endurecimiento de las incompatibilidades.
El Consell ya emitió su criterio contrario a la tramitación y ayer el PP dio la puntilla. El socialista José Camarasa defendió la norma ante la opacidad del Ejecutivo en casos como el veto a conocer los contratos con la firma de "El Bigotes". El popular César Augusto Asencio acusó al PSPV de "fraude parlamentario" por proponer una ley, cuando a su juicio la competencia en esta materia es exclusiva del Estado, con la única intención de hablar del caso Gürtel.
El portavoz adjunto del PP se metió entonces en un auténtico charco. Asencio proclamó que, "si después de poner con los bolsillos hacia abajo" al presidente Camps y al número dos Costa, "de lo único que hay sospechas es de tres trajes, ya quisieran" los socialistas, con "los ejemplos de corrupción" que dieron, tener "gobernantes de la talla, prestigio y honradez" del jefe del Consell y el secretario del PP que han sido "inspeccionados en lo más íntimo, en teléfonos, en conversaciones, en movimientos".
La palabra traje es altamente tóxica en las filas populares y Asencio la citó hasta cinco veces, ante la mirada atónica de sus compañeros de grupo que lo despidieron con un aplauso gélido. El popular acusó al PSOE de montar un "caso mediático" para desgastar al Consell y a Camps, pero las encuestas revelan que fracasará, aseveró. Y lo justificó así: "Los ciudadanos no entienden que, por tres o cuatro trajes, que si existieron o no ya lo veremos en los juzgados...", dijo, para añadir que "lo que sí saben es que existió Roldán, Juan Guerra, Salanueva en el BOE, las pensiones de los huérfanos de la Guardia Civil que se las llevaban los de su partido, las recalificaciones del AVE, la financiación en Filesa, los GAL y los fondos reservados". Cuando ha existido todo esto y "aquí se habla de dos o tres trajes, es ridículo", defendió. Es más, se preguntó si con lo que costaban las estancias de Felipe González en "los barcos de lujo del señor Cisneros no habría para pagar 30 ó 40 trajes". "¿Qué estamos enjuiciando? La nada", remató. También justificó que el Consell contratara con Orange Market por que la relación de la firma era "normal".
La intervención causó malestar en las filas del PP. Según fuentes del grupo, la dirección reprendió después al parlamentario por haber sido "tan explícito". Mireia Mollà, de Compromís, tras recriminar que "tres o cuatro trajes" les parezcan poco, preguntó "cuál es la cuantía mínima para que el PP se sienta avergonzado", por lo que acusó a Asencio de hacer "una apología de la corrupción". Hoy será Camps el que comparezca en la sesión de control parlamentario.