P. R. F.
El presidente de la Generalitat, Francisco Camps, y su homólogo catalán, José Montilla, rompieron ayer años de incomunicación -ningún presidente de Cataluña había pisado el Palau desde hace lustro y medio- y mantuvieron un encuentro institucional en Valencia. Por espacio de más de dos horas, ambos mandatarios acordaron cultivar la reanudada relación: habrá frente común en defensa de que la población sea un argumento central en el reparto de la financiación autonómica y de reclamar celeridad al Gobierno de Madrid para culminar el Corredor Mediterráneo que una a través de una línea ferroviaria de alta velocidad la Comunidad y Cataluña.
La relación, en todo caso, apuntaron fuentes de Presidencia, todavía está "muy verde" como para abrir un calendario de encuentros periódicos entre ambos mandatarios territoriales. Sí habra reuniones en las próximas semanas entre consellers de ambos gobiernos -Economía, Educación, Sanidad, Infraestructuras y Bienestar Social- para abordar cuestiones económicas y de infraestructuras que afectan a las dos autonomías. Y el presidente Camps aceptó "gustoso" una invitación del socialista José Montilla para devolverle la visita en Barcelona. De hecho, los dos mandatarios, durante la comparecencia, explicitaron la voluntad de abrir una nueva etapa tomando el ejemplo de los contactos que ya mantienen grupos empresariales y las Cámaras valencianas y catalanas. Desde que el PP accedió al poder en 1995 ningún presidente catalán había pisado en visita institucional la sede de la Generalitat en el carrer Cavallers.
Camps admitió que ambas autonomías "se pueden plantear de una manera conjunta" numerosas cuestiones como la financiación autonómica y destacó que comparten "cálculos económico-financieros que son prácticamente homogéneos". Montilla, que luego comió con los empresarios de AVE, también consideró "bueno" que las dos comunidades "tengan relaciones fluidas y de colaboración". Ambos, por tanto, se mostraron dispuestos a mantener una relación fluida ya que, como dijo el líder catalán, "no podemos vivir de espaldas" ante territorios "tan cercanos, con problemas parecidos" y cuyos empresarios y cámaras de comercio "tienen una relación permanente, con intensas relaciones económicas". "Es normal que existan, más allá de ideologías, que existan relaciones fluidas y de colaboración en muchos ámbitos", aseveró Montilla antes de que Camps remachara que "hay una realidad económica evidente entre ambas autonomías, de encuentro permanente".
El encuentro se celebró íntegramente en catalán, según unos, y en valenciano, según otros. Idiomas que también se utilizaron en la comparencia pública en la que Francisco Camps también utilizó el castellano. En este ocasión y por el nivel de entendimiento que ambos alcanzaron, no parece, sin embargo, que hicieran falta traductores.