REDACCION
El Cuerpo Nacional de Policía investiga un atraco a punta de pistola cometido a última hora de la mañana de ayer por dos delincuentes en una oficina bancaria de Alicante, en la que sustrajeron más de 11.000 euros, según indicaron fuentes cercanas al caso.
El robo se produjo sobre las dos y media de la tarde en una sucursal de Cajastur situada en la avenida Eusebio Sempere. Los dos atracadores, que al parecer aprovecharon la salida de un cliente para entrar en la oficina, portaban sendas armas de fuego y amenazaron a los empleados para que les dieran el dinero. No ha trascendido si los atracadores esperaron a la apertura de la caja fuerte o el dinero ya estaba preparado fuera por otro motivo, pero lo cierto es que huyeron con los 11.000 euros y sin causar daños personales.
Por otro lado, el Cuerpo Nacional de Policía han detenido en dos operaciones realizadas en Alicante a seis presuntos miembros de dos bandas argelinas especializadas en asaltar viviendas por toda la provincia. En las intervenciones se han recuperado cerca de un centenar de joyas y otros efectos robados.
La operación más importante se saldó con la desarticulación de un grupo de cuatro argelinos que viven en Alicante y robaban coches para desplazarse a desvalijar viviendas tanto la ciudad como en otras zonas de la provincia. Los cuatro detenidos eran buscados desde que asaltaran a principios de mes un chalé de El Rebolledo. En dicha ocasión robaron joyas y dinero y la Policía acudió al lugar tras recibir la alarma de robo. Sin embargo, los asaltantes intentaron arrollar a un agente que acudió y la Policía realizó un disparo intimidatorio al aire. No se detuvieron pero abandonaron luego un coche robado en el que viajaban y fueron identificados. En el registro de las dos viviendas donde residían en la zona norte de Alicante intervinieron numerosas joyas y aparatos electrónicos, así como un pasamontañas.
En la otra actuación la Policía detuvo a otros dos argelinos que robaron un coche en El Altet y tras ser identificados por el ADN recogidos en unos calcetines eran buscados por robos en viviendas de Pilar de la Horadada, Teulada, Calpe y Dénia.