J. HERNÁNDEZ
Hasta mayo de 2010 Miriam Toré Navalón lo dará todo por la Fiesta como Bellea del Foc. La famosa frase de "Todo por la patria" que se asocia al Ejército, donde ella desempeña su profesión, estará mientras en su corazón, como los viajes diarios con tres compañeros hasta Cartagena, donde está su regimiento de artillería antiaérea. Miriam, militar desde mayo de 2005, contaba ayer que los cuatro se alternaban los coches para ir al cuartel de lunes a viernes, y temprano, puesto que su horario es de 8 a 15 horas. En los días previos a la gala de elección ellos estaba de ejercicios. "Para que no fuera y viniera de Cartagena sola mi padre me llevaba, y podía descansar un poco ya que teníamos muchos actos de candidatas. Es una hora y media de camino y así no tenía que conducir".
Su padre, Juan José, fue presidente de la hoguera de Miriam, Florida Sur, de 1993 a 1997. "Es un honor muy grande que a mi hija la hayan elegido Bellea del Foc, todos sentimos mucho la Fiesta". La madre, Emilia, añadía que "es un sueño, aún no me lo creo porque tenía los pies en el suelo". Tanto fue así que apenas se dieron cuenta de que a su hija la nombraban Bellea. "Me quedé aturdida cuando me cogieron como madre de la Belleza". Al padre fue Alicia Crevillén, Bellea del Foc de 1992 por la misma hoguera, quien le confirmó la noticia.
Maribel, única hermana de Miriam, está como loca de contenta y viviéndolo a través de ella. Fue belleza en 2001 y la ha aconsejado en todo lo que ha podido. Ahora es vicepresidenta de Florida Sur, que destina lo que recauda con las cartillas al monumento y que tiene una partida para ayudar a bellezas y damas con los trajes de alicantina y noche. Su marido, Antonio, es festero, como la pequeña Candela, sobrina de la Bellea, de un añito. En estos primeros días Miriam llega tan tarde a casa de su madre que apenas le ha contado. Ahora vive en el hogar familiar porque su novio Alberto, también militar y con quien tiene una casa en San Vicente, está fuera.
La Bellea es militar por vocación. La heredó de su padrino, uno de sus tíos, en los veranos que pasaban en Melilla, donde nació su padre. También es militar uno de sus primos y ella decía que lo quería ser de mayor. Sin embargo, no cree que la disciplina del Ejército influya en su papel festero, "habrá momentos para todo, divertidos, protocolarios y serios. Mis padres me han educado muy bien y lo que he aprendido de mi hermana lo he ido absorbiendo. Pero he sido así toda la vida, en el Ejército entré con una edad avanzada, cumplidos los 22 años, cuando la gente suele entrar a los 18. No ha cambiado nada mi carácter, pero he aprendido a valorar el compañerismo, a aguantar momentos difíciles y tener al final una recompensa". El Ejército, afirma, "te ayuda para el estudio y tiene muchas salidas", por lo que "viene bien para el que quiera" en este tiempo de crisis. La Bellea, que también es buzo, espera realizar un gran papel con sus damas.