S. ESCRIBANO
El fiscal solicita una condena de cuatro años de prisión a un hombre acusado de golpear y agredir con un cuchillo al camarero de un restaurante de la Marina Alta al que profirió insultos racistas. Se trata de una de las escasas ocasiones en las que se tiene en cuenta el agravante por discriminación racial y fuentes de la Fiscalía aseguraron que de no haberse aplicado, la pena pedida se rebajaría a la mitad.
Los hechos sucedieron el 8 de julio de 2006 en un restaurante turístico, cuando el acusado tuvo una discusión con el camarero del establecimiento en la que le espetó: "Moro de mierda, me cago en tu raza, maricón". Así se desprende de la calificación del fiscal, en la que se explica que tras los insultos el procesado le propinó un puñetazo en la cara al trabajador. Después, supuestamente sacó un cuchillo con el que le hirió en la parte superior del cuerpo. La víctima tuvo que ingresar en un centro hospitalario durante un día y tardó un mes en recuperarse de las heridas.
Por estos hechos, el fiscal acusa al supuesto agresor de un delito de lesiones, pero le suma el agravante del Código Penal aplicable cuando se comete el delito "por motivos racistas, antisemitas o por otra discriminación referente a la ideología, religión o creencias de la víctima, la etnia, la raza o nación a la que pertenezca, su sexo u orientación sexual, o la enfermedad o minusvalía que padezca". Al tener en consideración este aspecto, la pena solicitada se eleva a los cuatro años de cárcel, cuando lo habitual por las lesiones serían dos, según la Fiscalía.