J. A. M.
El asesino de Svetlana Orlova, Ricardo Navarro, volvió ayer a la Audiencia apenas un mes después del juicio para que se resolviera una prórroga de su estancia en prisión por el crimen por el que acaba de ser condenado a 21 años de cárcel. Se trata de un trámite necesario al no haber una sentencia firme contra él, ya que la condena ha sido recurrida al Tribunal Supremo y cualquier retraso en la tramitación del recurso podría suponer la excarcelación del recluso. Por el momento, la prisión se prorroga durante siete años. Fuentes judiciales señalaron que de este modo hay un amplio margen para evitar situaciones de riesgo, ya que el Supremo está tardando una media de un año en resolver este tipo de apelaciones.
La vista se celebró ayer en la Sección Primera de la Audiencia Provincial. En el trascurso del acto, el procesado aprovechó para dirigirse de nuevo al tribunal y proclamar su inocencia. "Soy inocente y los verdaderos culpables siguen libres", aseguró a los magistrados.
Las fuentes consultadas por este diario señalaron que el procesado ha vuelto a cambiar su aspecto. Ayer se presentaba con el pelo largo y una abundante barba. No es el primer cambio radical de imagen que hace desde que está en prisión, ya que a los pocos días de su detención se rapó el pelo. En aquella ocasión, el cambio de imagen irritó al juez que investigaba el caso, ya que su visita al peluquero se hizo antes de ser sometido a una rueda de reconocimiento en el juzgado ante los vecinos que le vieron el día del crimen en el edificio. Las fuentes consultadas por este diario explicaron que el nuevo cambio podría deberse a evitar ser identificado en prisión, dado que su imagen ha aparecido en todas las cadenas al haber protagonizado el primer juicio televisado de la provincia.