REDACCIÓN
El vicesecretario de Comunicación del PP, Esteban González Pons, organizó ayer la ofensiva a favor de Francisco Camps y rechazó que exista una relación de amistad entre el presidente de la Generalitat y el del Tribunal Superior de Justicia de Valencia, Juan Luis de la Rúa, instancia en la que ahora se tendrá que abordar la implicación del jefe del Consell en la trama de corrupción que investiga el juez Baltasar Garzón. Pons, en un argumento que los populares ya han utilizado en otras ocasiones, por contra, sí cargo contra el fiscal jefe del TSJ, Ricard Cabedo, del que recordó que su esposa, la parlamentaria por Alicante Juana Serna, es "diputada nacional del PSOE".
En declaraciones a una emisora de televisión, el dirigente popular afirmó que Cabedo "llevará" parte del "caso Gürtel" -la parte que afecta a cargos de la administración autonómica- y "está casado con una diputada del PSOE" pero, apuntó, el PP no lo ha "sacado a relucir como una enemistad manifiesta de la Fiscalía con Camps". En ese punto, el vicesecretario nacional de los populares rechazó de plano, a pesar de que el propio jefe del Consell en su día la subrayó, que el presidente de la Generalitat tenga una relación de amistad con De la Rúa, presidente de la sala que tiene en sus manos el futuro político de Camps. "No hay -amistad-. Es una "mera relación institucional. Camps al presidente del Tribunal Superior de Justicia no le conoce", recalcó Pons.
No sólo a la defensiva sino también al ataque, el vicesecretario nacional del PP cargó contra la secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, de la que dijo que tiene "mucho que callar" por estar dando "protección corrupta" al alcalde de Elche, Alejandro Soler, con lo que, de esta manera, Génova entraba de lleno en los pagos indebidos con dinero público del primer edil ilicitano para abonar facturas correspondientes a la campaña electoral socialista. Soler era el candidato de Leire Pajín a la secretaría general del PSPV-PSOE.