J. A. MARTÍNEZ
La Audiencia Provincial juzgó ayer a los cinco presuntos miembros de una red de narcos colombianos a la que se intervinieron más de 18 kilos de cocaína. La Fiscalía pide para tres de ellos doce años de prisión y seis para otros dos implicados. Asimismo reclama una multa de 1.153.603 euros, que es el dinero que la droga intervenida podría haber alcanzado en el mercado. Casi todos los implicados se negaron a declarar ayer en el juicio y las defensas pidieron la nulidad de todo el procedimiento porque se basaba, según dijeron, en unas escuchas ilegales. Por eso pidieron la liberación inmediata de los acusados. El tribunal se pronunciará hoy sobre esta petición.
La Guardia Civil les consideraba miembros de una organización dedicada a la distribución de cocaína a gran escala por España desde Alicante. La red tenía ramificaciones en Madrid y Barcelona. La operación se llevó a cabo el 9 de julio de 2007 en el garaje de una comunidad de propietarios, cuando uno de los acusados cargaba en el coche un maletín lleno de cocaína cuando se disponía a ir a Madrid. Los agentes tenían constancia del envío tras intervenir el teléfono a los implicados. El único de los acusados que quiso declarar ayer aseguró que estaba de visita en casa de su primo (otro de los imputados) y que fue detenido sin saber lo que pasaba.