ENTREVISTA A DANIEL E. MORALES: OPERADO DE UN TUMOR GIGANTE
SYLVIA ESCRIBANO
Daniel E. Morales sabe que la recuperación será larga y costosa, pero después de tanto sufrimiento durante años se siente con fuerzas para afrontar el proceso. "Empieza una nueva vida", dice con serenidad desde su cama del Hospital de San Juan, donde permanece desde que el pasado martes un grupo de cirujanos le extirpara un tumor gigante de grasa en su abdomen. La intervención fue complicada por su peso y las dimensiones del bulto, de unos 50 kilos, y se prolongó durante nueve horas. Afortunadamente, concluyó con éxito.
"Me siento bien y tranquilo. Las mayores molestias son las curas que me practican dos veces al día, pero yo ya sabía que iba a ser duro", asegura Daniel, de 46 años. Se encuentra "animado" y su principal reto es recuperarse "lo antes posible". Relata que su gran ilusión es "simplemente" salir de casa, donde ha permanecido sin poder salir a la calle desde hace mucho tiempo.
"Dar un paseo por mi barrio significa para mí todo un mundo. Hasta que no te ves impedido para salir a la calle no valoras lo que significa. Después de un año y medio metido en casa se echa de menos todo, los mínimos detalles, como ir a un bar a tomar un desayuno", relata.
Daniel no puede dejar de recordar el "abandono" que ha sufrido desde hace años por parte de la sanidad pública, pues desde que comenzó su problema en 2006 no dejó de ir de un médico a otro sin que ninguno le diera un diagnóstico o le ofreciera una solución. En noviembre optó por hacer público su caso en este diario: "Confíe en los médicos hasta que no pude más y no me arrepiento de haber recurrido a los medios". Precisamente fue la presión mediática generada la que agilizó los trámites para realizarle el TAC que llevaba meses esperando para descartar un tumor maligno. Meses después le citaron para pasar por quirófano.
"Cuando me dieron la fecha me dio un vuelco el corazón. Estaba deseándolo, porque llegó un momento en el que estar en mi situación no era vida", sostiene. Pese a las dificultades con las que se ha topado en la sanidad pública, Daniel matiza que "tanto los cirujanos, como el personal sanitario del hospital me han tratado muy bien y estoy muy agradecido". En su opinión, "el problema es que el sistema sanitario no funciona correctamente".
Tras la intervención quirúrgica "he recibido muchas muestras de apoyo por parte de familiares, conocidos e, incluso, de gente que no conocía antes", afirma. Su hijo, Antonio Morales, cuenta que el día de la operación recibió un centenar de llamadas interesándose por el estado de su padre.
Por el momento, no tiene fecha de salida el hospital y necesita ayuda para levantarse o realizar cualquier actividad. Pero, como dice Daniel, "lo importante es que la operación ha salido bien y que no pienso perder el ánimo para lograr recuperarme". Espera disfrutar de una vida normal en el futuro y "volver a trabajar algún día".