EUROPA PRESS
José Antonio Sobrino compareció hoy ante los medios de comunicación, acompañado del presidente de la Asociación de Mercados Municipales, Domingo Martínez, para explicar los detalles de esta obra, que venía siendo demandada por los comerciantes por las goteras en el techado actual.
La obra, adjudicada por 1.075.000 euros a Esclapés e Hijos, tendrá una garantía de seis años y se desarrollará en cinco fases. La primera de ellas, que comienza el lunes, será la impermeabilización de la plaza del Mercado, conocida como plaza de las flores, lo que conllevará el levantado de todo el pavimento hasta las aceras perimetrales.
El ritmo de trabajo se ha establecido de tal manera, según Sobrino, que los puestos de flores y las dos terrazas de la plaza "como mucho, tendrán que cerrar dos o tres días". Además, en esta plaza se realizará una prueba para comprobar la impermeabilidad de la tela asfáltica para que no se vuelvan a repetir los fallos de construcción de la anterior remodelación.
Posteriormente, se acometerá la sustitución de la cubierta del Mercado Central, que consistirá en la retirada del actual techado de uralita por uno de zinc. Esta actuación se realizará en tres fases de duración de 2,6 meses para no afectar a la actividad del mercado. Estas fases comenzarán a primeros de marzo y, según el concejal, "durarán unos ocho meses, tirando por lo alto".
Por su parte, Domingo Martínez resaltó que los comerciantes están "muy satisfechos" con la rehabilitación porque era "la guinda que le faltaba" al mercado tras la última remodelación. Según Martínez, "es superimportante por la imagen comercial y por la inseguridad que se ofrecía al público cuando llovía", en referencia a caídas de clientes cuando el suelo estaba mojado.
También se refirió al acabado de la obra, que será en "color madera", de forma que dará "un contraste mucho más cálido" por lo que, además de en comodidad y seguridad,"en imagen también vamos a ganar".
En este sentido, añadió que la empresa ha tomado "una serie de medidas para que en ningún caso haya problemas de salubridad". Así, precisó que por debajo del andamiaje habrá una red de protección para los trabajadores, una lona "por si llueve" y un plástico que aísle de "posibles partículas" de la uralita.