M. DOPAZO
Se da la circunstancia de que más de la mitad de los escritos se refieren a problemas relacionados con el suelo no urbanizable y especialmente a los terrenos afectados por ramblas o áreas inundables.
El plazo oficial para la presentación de alegaciones al PGOU estaba previsto que concluyera el sábado 17 de enero, día en el que se presentaron más de 500 en el registro de los bajos del Ayuntamiento, al estar cerrado ese día el de la Gerencia de Urbanismo. Aunque la alcaldesa, Sonia Castedo, prorrogó el plazo hasta el día 31, el hecho de que tal anuncio se hiciera el mismo día 17, ha motivado que sean muy pocos los escritos que se han presentado desde entonces, ya que casi todos los interesados los habían entregado.
Por esta razón se considera que las dos mil alegaciones ya entregadas van a incrementarse en muy pocas más cuando el próximo sábado se cierre definitivamente el plazo.
La Gerencia de Urbanismo ya ha hecho una primera clasificación de los escritos y fuentes de la misma indican que más de la mitad, lo que representa un número superior al millar, son alegaciones de propietarios de suelo no urbanizable en el que alegan contra esta calificación municipal. Muchas de ellas, además, son de terrenos que han sido calificados como suelo de rambla o inundable, lo que impide cualquier tipo de construcción, circunstancia que ha provocado las discrepancias de sus dueños, que así lo exponen en sus escritos. Hay que tener en cuenta que en el PGOU hay amplias áreas declaradas inundables.
Un porcentaje también importante de estos escritos sobre suelo no urbanizable disiente de esta calificación municipal y solicitan que el suelo sea declarado urbanizable, con vistas a poder edificar en el mismo. El resto de alegaciones sobre este suelo se refiere a asuntos más particulares.
Respuesta antes del 17 de abril
La respuesta del Ayuntamiento a las alegaciones presentadas debe de efectuarse antes del 17 de abril, día que vence el plazo para que el pleno municipal las resuelva y proceda a la aprobación provisional de la revisión del PGOU. Se trata de todo un reto para la Gerencia de Urbanismo y para el equipo de redactores del PGOU que dirige Jesús Quesada, ya que deben dar cumplida respuesta a las dos mil alegaciones y rectificar el Plan en los casos en los que se acepten las peticiones de los escritos. Tras este pleno, el documento será remitido a la Conselleria de Urbanismo para que sea revisado por sus técnicos.