A. P. / REDACCIÓN
El informe "Mujeres asesinadas por su pareja en la Comunidad Valenciana, 2008" elaborado por el Centro Reina Sofía para el Estudio de la Violencia, señala que la mayoría de los asesinatos de mujeres por violencia machista (un 62,5%) fueron cometidos en días festivos, especialmente en sábados y en un 71% de casos por la tarde, siendo febrero el mes con mayor número de víctimas mortales.
A este respecto, los autores del informe reflexionan sobre la posibilidad de que en los días no laborables haya mayor roce familiar o aumenten las dosis de consumo de alcohol u otras sustancias. "Al hablar de alcohol no queremos decir que este producto sea la causa de violencia", indican, "pero sabemos que el alcohol, por una parte, incrementa la agresividad y, por otra, desinhibe, es decir, quita los frenos morales a la mala educación y a los instintos más bajos", tras considerar que debería exigirse que actuar bajo los efectos del alcohol sea un agravante en estos casos.
Otro de los aspectos que subraya el estudio es la "sobrerrepresentación" de las mujeres extranjeras entre las víctimas, ya que cuatro de cada diez proceden de otros países mientras la relación de extranjeras empadronadas en la Comunidad es sólo de dos de cada diez, tras confirmar el aumento de víctimas de este colectivo en los últimos años, por lo que se estima necesario que las Administraciones Públicas "impulsen planes de choque para la protección de los derechos de la mujer extranjera, especialmente en contextos de riesgo". El informe añade que "una cultura en la que la mujer no es considerada igual y en la que se mantienen los roles tradicionales de lo que significa ser mujer (sumisión) y hombre (dominación) puede estar influyendo en las altas tasas de 'feminicidios' de pareja".
También los agresores son mayoritariamente extranjeros -7 de cada 10- y un tercio de ellos consumía algún tipo de droga habitualmente. Siete de cada diez asesinos tenía antecedentes policiales por haber transgredido las leyes -cuatro de cada diez, antecedentes penales- y tres de cada diez tenían dictada una orden de alejamiento.
Otro de los detalles del informe muestra que el 66% de los asesinos tenía un trabajo no cualificado, que contrasta con el trabajo cualificado del 100% de las víctimas. Entre ellas, el 66% había sufrido malos tratos con anterioridad, el 44% había denunciado a su agresor y en la misma proporción convivía con él.
La vinculación dominante entre el agresor y la víctima es la de convivencia en casi la mitad de los casos y un tercio de los agresores mataron a la víctima después de haber terminado su relación con ella (ex convivientes, un 22% y ex novios, 11%). El 66% de los asesinatos se ha cometido en el domicilio de la víctima y, respecto al método utilizado, los asesinos "han matado de cerca y con métodos muy crueles": el 57% ha usado arma blanca; el 14%, un objeto contundente y un 28%, arma de fuego.
Otro de los detalles del informe insiste en la detención de los agresores, ya que sólo uno de cada diez se suicida tras dar muerte a su pareja y el resto es detenido por las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. El centro reina Sofía aclara que cuando se destaca la noticia del suicidio ello altera la percepción del problema "lleva a la gente a pensar que son personas (normales y corrientes, como dicen, vecinos, familiares, etc.) que han perdido el control de sus impulsos en un momento dado y han hecho lo que no querían". Pero los especialistas señalan que la verdad es bien distinta y afirman que "los 'feminicidas' no son personas normales y corrientes, dan la apariencia de serlo. Tienen una cara amable en la calle y otra bien distinta en el hogar. Y tampoco es cierto que, presos de remordimientos, se quiten la vida, ya que en su gran mayoría van a parar a la cárcel".
El informe concluye que en términos relativos, han sido asesinadas más mujeres en el ámbito rural (5,36 por millón) que en el urbano (4,03 por millón) y se ha registrado una víctima menos que en el año 2007.