N. IGLESIAS
De denunciantes a denunciados. La antesala de un juicio por malos tratos puso ayer en jaque a los funcionarios y personal de seguridad de los juzgados de Alicante. Un empujón propinado por parte del hermano de la víctima al presunto agresor de la joven acabó con la suspensión del juicio por el que habían sido convocados y la intervención inmediata de los equipos sanitarios.
Minutos antes de la celebración de la vista, el acusado esperaba junto a su madre -que acudía en calidad de testigo- en los pasillos de las instalaciones judiciales de Pardo Gimeno. En cuestión de un instante, el hermano de la mujer presuntamente agredida por su ex pareja se aproximó al procesado dándole un empujón con gran virulencia que provocó que tanto él como la mujer que le acompañaba cayeran al suelo.
En la caída, la madre, una mujer de unos ochenta años de edad, padeció un fuerte golpe en la cabeza. Inmediatamente, varios agentes y personal de seguridad de los juzgados acudieron a la zona para evitar que la situación se agravase y requirieron la intervención del servicio de emergencias sanitarias, que decidió trasladar a la mujer hasta el hospital, ya que presentaba un cuadro de ansiedad a raíz de lo sucedido.
Mientras la juez y los abogados de ambas partes accedían a la sala de vistas para evaluar lo acontecido, el acusado hacía un cambio de papeles y se desplazaba hasta las dependencias del juzgado de guardia para tramitar una denuncia por agresión contra los familiares de su ex compañera por el golpe recibido. No sin antes protagonizar a las puertas del juzgado una nueva disputa verbal, que volvió a precisar de la intervención de los agentes para evitar que el cruce de acusaciones fuese más allá.
Ante el traslado al hospital de una de las testigos, y el estado de nerviosismo de los presentes, la juez decidió suspender finalmente el juicio.
Ambas partes tuvieron así que pasar por el juzgado de guardia con motivo de esta nueva denuncia. Entre otros, uno de los abogados que estaba presente en el momento en el que se registró la agresión.
La pareja, que al parecer había concluido un trámite de divorcio, acudió ayer a juicio por un delito de malos tratos. Un episodio que motivó la denuncia inicial de la joven contra su ex compañero sentimental.
La situación vivida ayer despertó las quejas del personal de los juzgados, que expresaron su malestar ya que, según explicaron, este tipo de enfrentamientos no son ninguna novedad. La coincidencia en un mismo pasillo de víctimas y agresores, especialmente en los casos de violencia de género, provoca que, "en muchas ocasiones, se produzcan momentos de gran tensión entre los familiares y los propios afectados", precisaron.