C. R. F.
El presidente de la Asociación de Vecinos, Ulpiano Colás, expresó ayer el estupor de los vecinos pues de ningún modo entienden cómo puede ser que el gasoducto se construya por el lado de la autovía que está situado en el casco urbano de Villafranqueza y no por el otro, que son terrenos rústicos, con cultivos abandonados. Allí las construcciones más cercanas, como el Panteón de Los Guijarro, están situadas a suficiente distancia. Aunque el nuevo Plan General permitirá edificar por la parte orientada hacia Virgen del Remedio, lo cierto es que actualmente sólo hay viviendas, una fábrica de pinturas e incluso un colegio, justo por la parte de la conducción de gas. El vecindario denuncia el grave riesgo que supone para ellos y exige un cambio en el trazado. Colás asegura que la preocupación es muy grande pues algunos de los propietarios afectados ya han comenzado a recibir escritos comunicándoles que van a ser expropiados.
La asociación también quiere plantear a la alcaldesa la necesidad de que se reserven terrenos para que el tranvía llegue a este barrio.