El fin que se persigue es evitar accidentes que en la Comunidad Valenciana son especialmente numerosos, y trágicos, debido a la fuerte presencia que la pólvora tiene en sus tradiciones festeras. Así pues las inspecciones de Industria a las empresas de pirotecnia son periódicas pero no consiguen evitar sucesos como el ocurrido hace dos años en Tous, cuando una explosión causó un muerto y dos heridos graves. En este caso el Consell dijo que la instalación no se adaptaba a la legislación. Pero también la mayoría de los municipios incumple la normativa de distancias de seguridad en las mascletás, al igual que siguen vendiéndose petardos con más de tres gramos de pólvora.