La alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo, aseguró que tiene "bastante buena sintonía" con el presidente provincial del PP, José Joaquín Ripoll, aunque destacó que "nunca" se ha callado ni piensa hacerlo, y se reafirmó en su intención de presentarse a la presidencia local del PP porque, en su opinión, "la alcaldesa también debe ser la presidenta local".
En una entrevista concedida a Europa Press, y preguntada por su relación con José Joaquín Ripoll tras el reciente Congreso Provincial, sostuvo que sus relaciones "ni han sido malas, ni serán nunca malas", de hecho resaltó que tiene "bastante buena sintonía" con él, "a pesar de que pueda parecer lo contrario".
"Sé que puede resultar un poco curioso: yo voy de número dos en una lista y él va de número uno en otra lista distinta, se supone que tiene que haber rencillas y no, no las hay, y además eso es lo bueno dentro de la política: el poder no compartir al cien por cien, desde el punto de vista político determinadas cosas, pero sí estar de acuerdo al final en una cosa, y es el de trabajar por los ciudadanos, a mí me pagan todos los meses para trabajar por esta ciudad", aseveró.
De hecho, defendió que hay que "separar el tema del partido con el tema del trabajo, no pueden influir determinadas cuestiones del partido en el trabajo" en la ciudad de Alicante o en la provincia. "Seríamos muy malos políticos, muy malos gestores, si permitiéramos que nos afectaran determinadas cuestiones que pudieran crear tiranteces dentro del partido", según destacó. A modo de ejemplo la "normalidad" institucional, destacó:"sí, yo fui a la Diputación, pero porque él me invitó".
En este sentido, preguntada por la situación interna del PP en la provincia, Castedo apuntó a Europa Press que cada vez que le han preguntado por "si hay tiranteces o no dentro del partido" contesta que "lo sabe la gente; ha habido un congreso provincial en el que ha habido tiranteces porque había dos candidaturas distintas".
"A partir de ahí, yo estoy en este partido porque siempre se me ha permitido y se me ha respetado la libertad de estar en donde yo quiera estar. El día que a mí no se me permita eso, me iría", aseveró Castedo. Desde su punto de vista, "si algo también caracteriza al PP en la Comunitat Valenciana es tener la libertad de poder estar en donde consideres que quieres estar, pero hay un eje central y ese eje central es el presidente de la Generalitat", destacó.
La alcaldesa subrayó su "respeto" por la candidatura de Ripoll, pese a formar parte de otra, y por su victoria en el congreso. "Mi presidente provincial es Joaquín Ripoll", añadió.
No obstante, matizó: "nunca me he callado y no me pienso callar, todo aquello que no pueda compartir lo diré exactamente igual que he hecho hasta ahora, y ahora ha coincidido que yo era alcaldesa, pero quiero recordar que hace cuatro años no lo era y estaba exactamente igual en la misma situación".
Castedo reafirmó su intención de presentarse a la presidencia local del partido y argumentó que, como alcaldesa, también debe ser la presidenta local. Sobre la posibilidad de que puedan repetirse las "tiranteces" del congreso provincial, alegó que es "un proceso democrático" y "se puede ganar y se puede perder".
"No va a depender de mí, yo nunca provoco tiranteces, nunca las he provocado. Ya he anunciado que me voy a presentar y no va a haber tiranteces, aunque se presente otro y otra candidata, al menos por mi parte", indicó Castedo, quien insistió en que "si las hay no será porque yo las vaya a provocar".
Respecto a la posibilidad de tener un oponente, dijo desconocer si se presentará alguien más y que es algo que no le "preocupa". "Podrá haber más candidatos o podrá no presentarse nadie, pero tampoco me importa, se abriría de nuevo un proceso democrático en el que la gente y los afiliados de este partido en la ciudad de Alicante decidirían a quién quieren como presidente o presidenta local", manifestó.
"ALICANTE, EJE DE LA PROVINCIA"
Por otro lado, preguntada por su visita a Elx (Alicante), Castedo expresó su "sorpresa por la repercusión" que tuvo, ya que lo hizo porque "pensaba que tenía que ir". "Yo le pedía esa reunión y yo fui a Elx" porque "tengo el plan general, tenían dudas en determinadas zonas y yo tenía que darles una explicación", afirmó.
"Son la segunda y la tercera ciudad de la Comunitat Valenciana y yo no entiendo de rencillas, puedo entender que cuando hay un enfrentamiento Hércules-Elx o Alicante-Elx, sé con quién voy, no tenido ninguna duda, pero a la hora de trabajar y de buscar un crecimiento y una homogeneidad urbanística en los dos municipios, que son colindantes, creo que no sólo era necesario sino imprescindible" la reunión, según dijo.
En cuando a los planes estratégicos que contemplan el área Alicante-Elx, Castedo destacó que está "clara una cosa" y es que "Alicante es la capital de la provincia y es importante en cualquier plan que se pueda desarrollar, afecte más a su término o menos". Según Castedo, la ciudad de Alicante "no es que sea importante, es que es el eje sobre el que debe girar siempre cualquier actuación" en la provincia.
A partir de ahí, a su parecer, "todos los planes que se realicen, estratégicos o no, pero que vayan encaminados a buscar una conexión de los términos municipales, en este caso a nivel provincial, son buenos".
Apostó así por "intentar crecimientos controlados, pero sobre todo que tengan mucho que ver entre ellos y que la búsqueda de servicios se haga a nivel general de todos los que puedan estar afectados".
"CRECIMIENTO CONJUNTO"
Por otro lado, más de cuatro meses después de tomar posesión de su cargo como primera mujer en la alcaldía de la ciudad de Alicante, Sonia Castedo hizo un primer balance de este tiempo en que "la gente ha visto un cambio, es un mismo partido, pero diferentes personas" porque es "lógico" que cada uno tenga su "manera de pensar y de trabajar".La alcaldesa, quien dijo que "no existen grandes diferencias" a la hora de llevar la ciudad entre su antecesor, Luis Díaz Alperi y ella, porque ambos "tenían muy claro cuál era el objetivo".
Sin embargo, destacó sus "prioridades" respecto al "día a día" de la ciudad. Aunque indicó a Europa Press que considera "muy importantes las grandes obras", opinó que "de nada sirve que una ciudad crezca mucho en infraestructuras y no crezca la gente". A su modo de ver, "un ciudadano no puede encontrarse de repente unas grandes infraestructuras y su calle igual, si hay una gran infraestructura, su calle tiene que estar en perfecto estado, entonces él aceptará ambas cosas con total normalidad".
En cuanto a proyectos concretos, citó "algunos que siguen siendo los mismos pero no se han conseguido todavía" y que intentará "sacar adelante". Entre ellos, resaltó la entrada sur de la ciudad y, pese a que reconoció que es "complicado" porque la titularidad es de varias administraciones, apostó por "dialogar y llegar a un acuerdo" y, así, "dignificar esa entrada". "No podemos permitir que la gente entre a Alicante con esa imagen", resaltó.
Entre sus retos para su mandato, calificó como "lo más importante" el "dar respuestas al mayor número de demandas posibles y acercar la imagen del político al ciudadano. "No quiero que nadie me vea como la alcaldesa, sino como Sonia" y, siendo del PP, ser la "alcaldesa de todos los ciudadanos, sin ninguna diferencia". En dos años y medio "conseguir todo eso ya sería todo un triunfo", concluyó.