P. R. F.
Y pusieron como ejemplo la gestión autonómica frente al "sectarismo", apuntaron, que ha demostrado el presidente de la Diputación y máximo responsable del PP en la provincia de Alicante.
"Camps demuestra que no entra en ese juego con una aportación lineal para todos los municipios", apuntó un destacado dirigente campista que minimizó el impacto del plan de obras y servicios de la Diputación que, únicamente, proporcionará obras para 39 localidades por valor de 21 millones de euros. A la seña de la Generalitat, los alcaldes y cargos campistas salieron a aplaudir la acción de Camps. El secretario general del PP, Ricardo Costa, aseguró ayer que mientras Zapatero "publicita políticas locales de escaparate", Francisco Camps "apoya con 1.020 millones de euros la inversión productiva de los municipios". Hubo comunicados de consistorios como Sant Vicent del Raspeig, excluido del plan de la Diputación, a favor de la gestión de Francisco Camps que reportará al municipio unos diez millones extras en los próximos dos años; o de la portavoz del PP en Elche, Mercedes Alonso, que pedirá al primer edil socialista, Alejandro Soler, mejoras para los trabajadores con los alrededor de cincuenta millones que le corresponden a la capital del Baix Vinalopó.
En medio de la polémica, el portavoz del PSPV en la Diputación, Antonio Amorós, pidió cambios en la configuración de los planes de obras y servicios provinciales aunque, en el fondo, defendió el listado de actuaciones que el jueves aprobó el pleno provincial, con el respaldo de los votos socialistas, porque, dijo, es la primera vez que las obras se han distribuido "de acuerdo a las necesidades de los ciudadanos". "Ya es importante -recalcó Antonio Amorós- el principio abierto de que no es necesario discutir de cuotas, sino de necesidades ciudadanas. Ahora bien, podemos hacer una modificación que abra las posibilidades de esta Diputación salga del armario, rompa con viejos clichés y posibilite que haya plan de obras y servicios para todos los pueblos todos los años".