REDACCIÓN
Así, "además de la agresión que el Plan Rabassa supone para la zona húmeda de las Lagunas de Rabasa, se pretende invadir medio millón de metros cuadrados de suelo no urbanizable del perímetro de protección del Saladar de Agua Amarga con un nuevo sector terciario e industrial, el sector UZO-13 "El Saladar", al que nos hemos opuesto frontalmente por su negativo impacto ambiental y paisajístico sobre la principal zona húmeda del término municipal" añade su portavoz Miguel Ángel Pavón. Otra zona húmeda cuya protección no queda garantizada por el nuevo PGOU es el Saladar de Fontcalent, mientras que la ampliación del Pla de la Vallonga y el sector UZO-11 "Fontcalent", supondría la destrucción de dos humedales más, el Saladar de la Serreta y las Lagunas de Fontcalent, añade el portavoz de AHSA.