REPORTAJE. ENSEÑANZA DE LAS LENGUAS
VICTORIA BUENO
Los chistes del dibujante Enrique mueven a la conversación y favorecen el aprendizaje del español entre alumnos de Bélgica y Holanda. La editorial Wolters-Noordhoff ha publicado este curso más de quince viñetas del prestigioso humorista de INFORMACION intercaladas entre 30 lecciones para el aprendizaje del español entre estudiantes con un nivel medio del idioma.
Una de las profesoras en Tiel, localidad a 80 kilómetros de Amsterdam y 38 de Utrech, en el centro de Holanda, explica que los chistes de Enrique "son muy fáciles de entender, usa expresiones del lenguaje coloquial que no se emplean en el aprendizaje en las aulas pero que están cargados de significado por su doble sentido y promueven el debate".
Entender el humor de otras culturas no es fácil, por lo que a través de los dibujos de Enrique los estudiantes belgas y holandeses avanzan mucho en el aprendizaje de español, como asegura la maestra Elly Hemel. Hay un dibujo, por ejemplo, de un vendedor de móviles que quiere colocar un móvil de multiuso -como si se tratara de la típica navaja multiuso- del que salen numerosas herramientas. Elly comenta que la viñeta le sirve para preguntar a los chicos si han tenido alguna experiencia con ese tipo de vendedores o bien provocar una conversación sobre el uso del móvil en general: "Lo más importante es que hablen en español y utilicen el lenguaje aprendido, además de que sirve para explicar la cultura y expresiones propias de España". Es el caso por ejemplo del chiste sobre el botellón "cargado" con la policía que muestra sus porras en primer término y miles de jóvenes bebiendo al aire libre. "Nuestros alumnos no conocen ni el término botellón ni mucho menos el doble sentido de la carga policial y lo cargado de una bebida, así que con el dibujo profundizan en el idioma".
Enrique, con más de 30 años de trayectoria desde que hiciera su primer dibujo el año 1972, ha recibido numerosos premios internacionales y preside la Federación europea de dibujantes de humor y cómic (FECO), así como la Federación de humoristas gráficos de España, pero la experiencia de contribuir a la enseñanza del español le ha sorprendido muy agradablemente y espera que esta colaboración siga.