P. R. F.
Sin acuerdos en materia económica y sin nada más sobre la mesa que coincidencias puntuales, el jefe del Consell, en último extremo, trató de sacar tajada de la reunión y propuso a Jorge Alarte intentar desbloquear el pacto para renovar la Sindicatura de Greuges. Como se recordará, ambas formaciones tenían acordado que el diputado del PP José Cholbi se hiciera cargo de la institución pero el tema quedó en el aire al negar el Ejecutivo autonómico documentación a un diputado socialista y ahora la cuestión está en los tribunales. Alarte advirtió al jefe del Consell que no desautorizará a su grupo parlamentario y afeó a Camps en plena reunión: "No estaría bien, presidente, que habláramos de estas cosas en plena crisis. Qué dirá la gente que está sin empleo", pusieron en boca de Alarte fuentes conocedoras del encuentro.
La cuestión levantó las iras del jefe del Consell que, visiblemente molesto, acusó a los socialistas de no tener palabra y de mantener una posición que impide llegar a otros acuerdos. Hubo, explicaron estas mismas fuentes, hasta momentos de cierta tensión entre Camps y el síndic socialista, Ángel Luna. Camps, ya en rueda de prensa, señaló que se trata de una situación "anómala" porque los socialistas "paralizaron" el pacto de sucesión. En este sentido, el jefe del Consell pidió al responsable del PSPV que sea "consciente" de que en estos momentos "se está jugando la credibilidad" de los pactos que se pueden lograr en el futuro. "Alarte no puede llevar esa mochila de pactos no cumplidos", apostilló el titular de la Generalitat.
La tensión que se produjo al introducir Camps la cuestión de la Sindicatura vino precedida de otro momento de desencuentro cuando Alarte pidió un cambio en las prioridades del Gobierno valenciano para variar la situación en la educación, la sanidad y los servicios sociales valencianos, especialmente en lo que se refiere a la Dependencia. Pero, ante esta petición sólo hubo silencio desde el Consell.