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HEMEROTECA » |
P. ROSTOLL Llegó el día. El presidente de la Generalitat, Francisco Camps, por fin, abrió las puertas del Palau al líder del PSPV, Jorge Alarte, y constató, a diferencia de lo ocurrido en los últimos años, que enfrente tiene un discurso diferente. Ni mejor ni peor. Nadie sabe si llegará a minar la fortaleza del PP en la Comunidad. Pero es una letra y una música diferente. Alarte sorprendió a Camps con un cambio de rumbo en la política hídrica -decisión que ya adelantó hace una semana este periódico- que se concretará con un recurso de inconstitucionalidad contra el Estatuto de Castilla-La Mancha en defensa de la vigencia del Tajo-Segura y del caudal que recibe la provincia de Alicante.
Después de tres meses recibiendo largas desde Presidencia, Alarte llegó puntual a su cita en el Palau de la Generalitat. A las 10.00 horas, Alarte enfiló la puerta del emblemático edificio de la calle Cavallers acompañado por el síndic socialista en las Cortes, Ángel Luna. Allí les esperaban el propio titular del Consell y el vicepresidente Gerardo Camps. El encuentro se alargó algo más de hora y media. No hubo grandes pactos concretos pero sí coincidencia en la defensa del Tajo-Segura, del modelo de financiación por habitante o en la petición de que se "agilice" la llegada del Ave a la ciudad de Alicante con una solución para salvar el obstáculo del soterramiento de las vías.
El encuentro, en teoría, era para buscar un acuerdo de las dos principales fuerzas políticas para hacer frente a la crisis económica. Pero en ese punto hubo discrepancias y serias. El secretario general del PSPV acudió al encuentro con un documento de cuarenta medidas económicas que, advirtió tanto a Camps como a los periodistas, incluía propuestas ya en marcha "y con éxito" en otras autonomías como Castilla-Leon, Andalucía o Cataluña. Camps, por contra, no tenía nada preparado y, en rueda de prensa, se limitó a recordar el plan que anunció en su discurso de Nochevieja. Sin embargo, durante su reunión con Alarte, Camps le confirmó que ni siquiera tiene previsto acudir personalmente en las Cortes ese paquete de medidas contra la crisis. Será Gerardo Camps el que lo haga. Por la tarde, desde Presidencia, se acusó a Alarte de "plagiar" medidas de otras autonomías y de no tener ideas para los valencianos. "Sólo he encontrado retórica. Ni un papel", aseveró el líder socialista. El jefe del Consell, por su parte, criticó que las medidas "no están cuantificadas" y que "la mayoría" ya están en marcha. No obstante, apuntó que el vicepresidente Gerardo Camps las estudiará.
Sí hubo más sintonía, pero nada más que eso, tanto en la cuestión de la financiación autonómica como en la defensa del Tajo-Segura, tuvo que admitir el propio Camps. "Por fin un dirigente socialista valenciano se acerque a algunas de las reivindicaciones que a lo largo de cuatro años ha mantenido el Gobierno valenciano respecto al central, como es el reconocimiento demográfico y los trasvases", dijo el jefe del Consell. Durante el encuentro, Alarte dijo a Camps que su responsabilidad en materia hídrica comienza con su mandato y le dejó claro que los socialistas presentarán un recurso contra el Estatuto manchego en dos supuestos: si se mantiene la referencia a la caducidad del Tajo-Segura en 2015 o si se reduce el caudal. "Quiero afirmar -añadió Alarte- de una forma especialmente contundente que los socialistas defenderán este trasvase".
La cuestión cogió a Camps tan a contrapié que el presidente le respondió pidiéndole que también se sume a la reivindicación del Ebro, una infraestructura que, hoy por hoy, únicamente figura en el imaginario política de la Generalitat. De nadie más. Para Camps, sin embargo, la nueva política hídrica de Alarte supone, en su opinión, que "ya pueden decir sí al trasvase del Ebro". "Por fin el PSPV se acerca a nuestras posturas", insistió. Sobre la financiación, Francisco Camps dijo "compartir" las propuestas del Gobierno socialista en esta materia, una posición que le ha costado enfrentarse a la cúpula nacional del PP.
Ambos dirigentes, en materia de infraestructuras, abordaron la situación de bloqueo que vive la llegada del tren de alta velocidad a la ciudad de Alicante como consecuencia de las dificultades para concretar las obras del soterramiento de las vías. Tanto Camps como Alarte coincidieron en que es necesario pedir que la situación se resuelva lo antes posible. El líder socialista se comprometió a emprender las actuaciones necesarias para que la sociedad Avant, que gestiona el proyecto, tome las medidas necesarias para desbloquear la llegada del Ave a la capital en los plazos previstos.
La "demonización" del urbanismo y de la política turística
En cuanto a la posibilidad de que ambas formaciones lleguen a un pacto urbanística, Jorge Alarte señaló que el PSPV ya realizó un ofrecimiento y además "buena disposición" en esta materia, aseveró. Camps, por su parte, fue más allá e instó a los socialistas valencianos y europeos a dejar de "demonizar" el urbanismo -y también el turismo- de la Comunidad. "Son directamente responsables de la situación en la que se encuentra el sector en la Comunidad", acusó el presidente de la Generalitat a los socialistas. A pesar de todo, ambos dirigentes se mostraron a favor de hablar de nuevo porque, según aseguró el jefe del Consell, vamos a proponer a los socialistas "pactos de todo tipo". El presidente de la Generalitat explicó que también se ha puesto en contacto con los portavoces de los grupos parlamentarios del PP, Ricardo Costa; y Compromís, Mònica Oltra, respectivamente para mantener un encuentro con ellos. Con la síndica del grupo que comparten Bloc e Iniciativa se reunirá probablemente esta semana o a principios de la próxima, señaló Camps.
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