F. J. BENITO
Cuarenta minutos menos de viaje entre Alicante y Madrid pero no en el Ave anunciado para 2012. La afirmación no es ni de la ministra de Fomento ni de la sociedad Avant ni de ningún portavoz autorizado del Consell. El anuncio llega de ingenieros y personal técnico que trabajan en la construcción de la plataforma para desarrollar la Alta Velocidad ferroviaria en la provincia, que se muestran escépticos ante la previsión que maneja el Ministerio de Fomento sobre la llegada del Ave a la provincia. El retraso que ha acumulado la solución al nudo de La Encina -proyecto que no necesita informe ambiental pero todavía no está ni licitado- y la complejidad lógica de las obras dilatan los plazos teóricos, pese al empujón dado en los últimos años a los tramos en el Vinalopó.
Descartada completamente la posibilidad de que el tren pueda alcanzar la Vega Baja en tres años, los técnicos tienen cada día más claro que será también prácticamente imposible viajar en Ave a Madrid en 2012. El convoy no podrá entrar en la actual estación término por el retraso que acumula la segunda fase del soterramiento, y por la propia complejidad de las obras, aunque éstas hayan recibido un acelerón importante. Lo que sí parece seguro es que en 2012, o quizá un año antes, el tiempo de viaje en tren entre Madrid y Alicante se recortará en 40 minutos debido a la entrada en servicio de los tramos de Alta Velocidad y la incorporación de los nuevos trenes de Renfe, lo que permitirá llegar a Atocha desde Alicante en menos de tres horas. En este sentido, la ministra Magdalena Alvarez anunció el pasado día 18 una inversión de 1.000 millones de euros en los próximos 5 años para ampliar la estación madrileña. Actualmente tiene un trafico de 9 millones de pasajeros pero, según Fomento, puede acoger hasta 18 millones.
Fomento tiene ya licitados o en obras prácticamente todos los tramos del Ave en la provincia, pero falta por contratar la construcción de la plataforma de 9,6 kilómetros entre San Isidro y Orihuela y los mil cien metros -incluida la estación intermodal- de la segunda fase del soterramiento de las vías en los accesos a la ciudad de Alicante, que se han convertido en los más problemáticos junto con el paso del tren por la Vega Baja. Los ayuntamientos de Callosa de Segura y Orihuela no comparten el trazado del Ministerio y exigen su soterramiento. La segunda fase tiene un presupuesto de 125 millones de euros y ya está sobre la mesa del responsable de la sociedad Avant en Alicante, Miguel Garulo, pero el documento también necesita el visto bueno del Ayuntamiento de Alicante y la Conselleria de Infraestructuras que tienen que cofinanciar las obras. Algo complicado -lleva bloqueado desde marzo- dada la fractura entre que existe entre el Gobierno y el Consell en el tema.
Por su parte, el conseller Mario Flores espera desde el pasado septiembre que Fomento le envíe el proyecto definitivo sobre la remodelación de los accesos ferroviarios a la ciudad de Alicante, un ambicioso plan presupuestado en unos 500 millones de euros que incluye el soterramiento y varias actuaciones complementarias como la construcción de la estación intermodal (infraestructura que en un principio iba a construir la sociedad Riofisa y que ahora ya no se sabe a quien corresponde) y que se ha convertido en el caballo de batalla en Avant, ya que ni la alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo, ni el conseller Flores -éste se muestra más abierto no obstante a la financiación- están dispuestos a asumir los sobrecostes.
Mientras llega el nuevo encuentro -Garulo anunció a finales de diciembre la disposición del Gobierno a reunirse este mes con Consell y Ayuntamiento de Alicante- los ingenieros que trabajan sobre el terreno tienen claro, sin embargo, que el tren no llegará al centro de Alicante en 2012. A lo sumo y si no se ponen nuevas trabas se quedará en una estación provisional en un punto no determinado aún y a varios cientos de metros de donde establece el proyecto original, algo que tampoco está tan claro pese a las buenas palabras del delegado del Gobierno, Ricardo Peralta, y del PSPV. La crisis económica también afecta a las arcas públicas centrales y autonómicas por lo que hacer hoy cualquier previsión fiable resulta una quimera.
Fomento incluyó también en el proyecto para remodelar los accesos ferroviarios de Alicante la construcción de una plataforma de doble vía electrificada que conectará la futura estación intermodal con el aeropuerto de El Altet a través de Torrellano. Una actuación que permitirá, además, eliminar la inversión de la marcha del tren en el barrio de San Gabriel retirando las vías de la primera línea del mar entre la playa de Calabarda y la Oami, lo que abrirá la posibilidad de construir una paseo marítimo. El único tráfico ferroviario frente al barrio de San Gabriel será el de mercancías; los de trenes de pasajeros (cercanías y convencionales) irán por un nuevo trazado de vía doble electrificada. Actualmente los trenes que salen de Alicante en dirección hacia Murcia deben cambiar el sentido de la marcha antes de llegar a Mercalicante y llegar al barrio de San Gabriel en una operación que se realiza desde los tiempos en que estaba operativa la estación de Murcia. De ahí, los trenes salen ya en dirección a Elche por otro tramo de vía. El proyecto para suprimir estas operaciones comenzó a estudiarse hace 20 años (1987).
Actuaciones imprescindibles
Las actuaciones aprobadas resultan imprescindibles, además, para articular la llegada del Ave en el esquema ferroviario de la ciudad. La remodelación de la red se divide en cinco grandes proyectos. Las reconversión de los accesos ferroviarios a la estación término (diez andenes) incluyendo el soterramiento del pasillo ferroviario de acceso; la adecuación provisional de la estación, la construcción de la variante hasta el apeadero de Torrellano (Elche) con un ramal al aeropuerto y la adaptación de los trazados de mercancías de acceso al Puerto mediante una variante que evitará que estos convoyes entren en la ciudad, según el proyecto.