F. J. B.
El trazado, licitado a principios de diciembre, se divide en tres tramos que se construirán en ancho internacional con proyectos que incluyen, además, la reposición de la playa de vías, andenes y edificio de las estaciones de Albatera-Catral, Orihuela y Beniel. Sin embargo, la situación se ha vuelto a complicar porque Orihuela y Callosa de Segura no aceptan el trazado y exigen su soterramiento, lo que puede dilatar años la ejecución. El Ayuntamiento de Orihuela ha recibido un gran respaldo social y acusa a Fomento de haber diseñado el trazado por su municipio a gusto del presidente murciano Valcárcel.
El tramo Crevillent-San Isidro cuenta con un presupuesto de licitación de 114,3 millones de euros y un plazo de ejecución de 30 meses. Con una longitud de 7,3 kilómetros discurre por los municipios de Crevillent, San Isidro y Albatera y como elementos singulares contará con dos viaductos, uno tipo pérgola de 335 metros sobre la línea del ferrocarril Alicante-Murcia y otro de 1.259 metros para salvar la AP-7. El segundo tramo autorizado -Orihuela-Colada de la Buena Vida- tiene un presupuesto de 187 millones de euros y un plazo de ejecución de 36 meses. Con una longitud de casi siete kilómetros discurrirá por el término municipal de Orihuela y será necesaria la construcción de tres viaductos, entre ellos uno de 31 metros para salvar el río Segura y otro de 1.528 metros sobre el Tajo-Segura.
El tercer tramo que recibió el visto bueno del Gobierno en septiembre costará 76 millones de euros y tendrá una longitud de 8 kilómetros en los que habrá dos viaductos de 179 y 1.084 metros.