C. P.
Esta escenificación viviente contó, como es tradicional en toda Navidad, con la coordinación de sor Juana María, la colaboración de parroquias de la ciudad y centros docentes católicos, en especial del colegio Jesús y María. La parte musical estuvo a cargo de una colla de dolçainers i tabaleters y del coro de la iglesia del Corpus Christi, que interpretó varios villancicos populares. Durante el emotivo acto, se realizó un homenaje a los misioneros que tiene la diócesis Orihuela-Alicante en el extranjero. Varios niños -vestidos de pastorcitos- pusieron velas como agradecimiento a la labor de 26 enviados en África, 56 en América, 7 en Asia y 11 en Europa.
Los "Sembrados de estrellas", tras la representación en el centro de la ciudad, repartieron por todo Alicante cientos de estrellas, en una jornada durante la que no pidieron dinero, "sólo una sonrisa", según explicaron algunos de sus representantes.