S. ESCRIBANO
Reconoce que la actual crisis se deja notar en la sanidad privada con una reducción de pacientes y sostiene que el futuro del sector pasa por lograr más agilidad y eficiencia para mantener su competitividad con la sanidad pública.
Desde 1997 está al frente del Hospital Perpetuo Socorro, ¿han cambiado mucho las cosas desde entonces?
Sí, mucho. El centro nace en enero de 1944 fruto de la iniciativa de un destacado grupo de médicos de la época que conciben un hospital diferente, con servicios técnicos muy avanzados, los mejores equipos humanos y con un confort hotelero muy especial. Era un planteamiento novedoso, pero muy vigente porque es lo que seguimos pretendiendo y para lo que hemos impulsado reformas desde 1997, cuando entró Adeslas en el hospital, y en ello estamos.
¿Encuentra muchas diferencias entre sanidad pública y privada?
No, los hospitales diagnosticamos y curamos cuando podemos. Esa es nuestra obligación, tanto en los públicos como en los privados. La sanidad es sanidad independientemente del tipo de gestión. Las diferencias son de pagador o de cómo se produce la llegada del aporte económico, pero la finalidad es la misma.
¿Qué opina de los nuevos modelos de hospitales públicos de gestión privada en Torrevieja, Dénia o Alzira, en el que está presente Adeslas?
Me remito a las valoraciones positivas que hacen los usuarios porque funcionan bien y resuelven sus problemas.
¿Cómo colabora el Perpetuo Socorro con la sanidad pública?
Tenemos un concierto de hemodiálisis por el que prestamos la asistencia desde hace 30 años en unidades de Alicante, Elda y Elche. También colaboramos desde 1995 con el Plan de Choque por el que la Conselleria de Sanidad nos deriva a pacientes para reducir sus listas de espera de todas las especialidades, sobre todo traumatología, cirugía general y vascular, oftalmología y maxilofacial. El número de atenciones dentro de este plan ronda los 2.000 al año y se mantiene estable.
¿Cómo afecta la crisis económica al sector de la sanidad privada?
Lo hace por dos vías. El crecimiento del paro provoca que las mutuas de accidentes laborales reduzcan el número de protegidos, lo que repercute en los hospitales privados con menos derivaciones. Tampoco se puede negar un retraimiento en el gasto del paciente puramente privado. Pese a ello, nosotros seguimos con nuestra senda de crecimiento porque lo compensamos con un aumento de la cartera de servicios. De momento, no tengo constancia de que se haya reducido la venta de pólizas de seguros sanitarios.
¿De dónde procede su cartera de pacientes y a cuántos atienden?
Un 30% los deriva la Conselleria de Sanidad, un 50% las aseguradoras y mutuas y un 15% son pacientes privados que vienen de forma independiente. En 2007 atendimos a un total de 140.000 personas y se facturaron 25 millones. Este año esperamos cerrarlo con 27 millones.
¿Qué debe hacer el sector para seguir siendo competitivo en el futuro?
Hay que seguir mejorando la agilidad y la eficiencia. La sanidad pública avanza en tamaño, cantidad, calidad y oferta hostelera, pero la oferta complementaria de la privada sigue siendo fundamental. Lo que ocurre es que debemos mirarnos en ese espejo para estimularnos, mejorar nuestra oferta y buscar caminos para seguir siendo competitivos. Nuestra dinámica es hacer lo que no hacen otros hospitales, con una apuesta fundamental por el equipo humano, que es lo que diferencia la asistencia.
Camas de UCI, quirófanos y aparcamiento
La construcción de un nuevo edificio anexo a las instalaciones del Perpetuo Socorro y la reforma de una de las plantas estará concluida en el primer trimestre de 2009 y supondrá una ampliación de 3.500 metros cuadrados. De ellos, 1.400 se destinarán a aparcamiento, 700 para la equipación de diez quirófanos y dos paritorios, y los otros 900 metros a una nueva UCI. Las obras, que comenzaron en 2007, ampliarán así los servicios del centro.