EUROPA PRESS
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y el presidente de la Generalitat valenciana, Francisco Camps, exigieron hoy al Gobierno central celeridad en la ejecución de las obras del AVE que unirán ambas regiones así como que les mantengan informados de la evolución del proceso de construcción.
Los dos dirigentes autonómicos se desplazaron hoy hasta la finca de El Ragajal, un espacio de alto valor ecológico de 635 hectáreas gestionada por la Comunidad de Madrid, para contemplar el socavón de 3.000 metros cuadrados que se ha producido en uno de los túneles del tren de Alta Velocidad que unirá Madrid y Valencia, un incidente que retrasará cinco meses la marcha de los trabajos.
Aguirre y Camps, que acordaron hace pocas semanas visitar cada dos meses las obras del AVE a Valencia, reclamaron al Ejecutivo central que las obras "no sufra más retrasos de los que ya lleva", puesto que, según dijeron, estaba programado para que entrara en servicio en 2007, aunque después se planteó que estuviera activo para 2010.
"Con esta incidencia, socavón, problema o accidente parece que se cifra en cinco meses el retraso previsto", señaló la presidenta madrileña, quien puntualizó que Fomento ha establecido que este plazo será algo menor. "Exigimos que esta infraestructura de tantísima importancia para todos continúe a su ritmo. Ojalá se acelerara, pero si no es así al menos que se cumpla con los plazos previstos", apostilló.
A su juicio, la ministra de Fomento lo que está haciendo es "retrasar las obras que encontró a su llegada". Así, recordó que la estación de Cercanías que se está construyendo en la Puerta del Sol "tenía que estar terminada hace dos años" y apuntó que los trabajos podrían estar finalizados para 2009.
Aguirre recordó que las tuneladoras de Metro tardan un mes en hacer un kilómetro de túnel, por lo que, a este ritmo, el AVE Madrid-Valencia tenía que haberse terminado "hace ya dos años". "Sin embargo, nos encontramos con que esta obra esta muy retrasada", apostilló.
La presidenta madrileña dijo alegrarse "muchísimo" porque las obras no vayan a retrasarme más allá de cinco meses porque, según explicó, esto supone que en la primavera de 2010 madrileños y valencianos estarán en disposición de llegar en menos de dos horas de una comunidad autónoma a otra.
"Esto va a ser algo que no podemos imaginar sus consecuencias no solo desde el punto de vista de las vacaciones, de tener las playas a menos de dos horas, sino también en todo lo que se refiere al turismo extranjero y de cruceros. Esto va a ser un cambio extraordinario junto con el transporte de mercancías que usará el puerto de Valencia como puerto de Madrid", señaló.
CAMPS PIDE EL AVE A CASTELLÓN
Por su parte, el presidente de la Generalitat valenciana consideró que este medio de transporte es "capital" para que Madrid y Valencia puedan sacar adelante su proyecto turístico de destino compartido. "Sabemos que este tren Madrid-Valencia está retrasado, el Madrid-Alicante está sin terminación y ralentizado en prácticamente al totalidad de la obra y el Madrid-Castellón está desprogramado", precisó.
Camps insistió en que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en los cinco años en los que lleva al frente del Ejecutivo no les ha convocado para explicarles los cambios que se están produciendo en estas obras que, a su juicio, servirán para construir una de las infraestructuras más importantes de toda Europa.
"No entendemos cómo se trata así a nuestros gobiernos y cómo, por ejemplo, se dio buena cuenta de la ejecución del viaducto por las Hoces del Cabriel de este mismo tren y tampoco nadie nos comunicó que se estaba dando a conocer una obra de este fuste", subrayó.
El presidente valenciano recordó que el AVE Madrid-Valencia fue puesto en marcha por el Gobierno de José María Aznar y puntualizó que "buena parte de la prosperidad y del empleo de la Comunidad de Madrid y de la Valenciana dependen de esta infraestructura. Cada kilómetro y cada traviesa significa acercarnos a más expectativas de inversiones y empleo, por eso estamos tan preocupados", apostilló.
"Lo que queremos es que se nos cuente, se nos explique y que el Gobierno se comprometa a hacer el AVE y la autopista de peaje Madrid-Valencia. Le pido que lo haga cuanto antes, que lo haga también hacia Alicante y que diga cuando vendrá (el tren) a Castellón", subrayó Camps, quien precisó que esto beneficiará a 11 millones de españoles y mejorará las relaciones socio-económicas del país.
"BLANCO VA POCO AL CAMPO"
Tanto Aguirre como Camps aprovecharon la visita para criticar a algunos miembros del Gobierno central, en este caso el vicesecretario general del PSOE, José Blanco, y la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez.
Después de que Blanco se quejara de los "buitres carroñeros" que intentan "alimentar sus mezquindades" criticando las obras del AVE a Valencia, Aguirre aseguró que el 'número dos' del PSOE "va poco al campo" y señaló que "en las obras no hay buitres carroñeros". "Que vaya al campo y que vea lo que hacen todas las rapaces ibéricas y en este caso los buitres", sentenció la presidenta madrileña.
Al ser preguntada por si la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, tendría que dimitir por el hundimiento del túnel, la dirigente regional señaló que los responsables políticos no son los culpables de los accidentes que puedan tener lugar en las obras, aunque sí deben informar a la opinión pública de lo que ocurre en las mismas.
En este sentido, se refirió a la visita de la ministra al viaducto de las Hoces de Cabriel. "Creo que en la inauguración del viaducto, una obra tan importante, podía haber advertido a Camps y a mí que esa obra iba a tener lugar y hubiéramos ido con mucho gusto a hacerle el coro", dijo.
Por su parte, el presidente de la Generalitat valenciana no quiso entrar a valorar una posible dimisión de Álvarez y manifestó que prefería no entrar "en las declaraciones de alguien que dice cosas de lo más estrafalarias porque es un personaje estrafalario".