F. J. BENITO
La crisis económica y, en menor medida, la temprana apertura de las estaciones de esquí y el tirón de Madrid, amenazan con arruinar el "puente" de Año Nuevo a gran parte de la planta hotelera de la Costa Blanca que, a tres semanas vista de la última noche del año, tiene un 30% menos de reservas de media que el año anterior. Algunos establecimientos, ligados a grandes cadenas, han llegado a cancelar fiestas de Nochevieja y desviado a los clientes a otros hoteles y, en general, la incertidumbre se ha adueñado de un sector a la hora de programar compras y refuerzos de plantillas para los últimos días de 2008, considerados, a la hora de los precios, de temporada alta. Una situación similar se está viviendo en los restaurantes de toda la provincia donde a la falta de peticiones para Nochevieja se suma el drástico recorte que han sufrido las comidas y cenas de empresa. Muchas han desaparecido, otras se han transformado en cócteles y las que se contratan se ajustan al máximo a presupuestos "más cercanos a los treinta que a los sesenta euros", según apuntó ayer José Francisco Izquierdo, presidente de la Asociación de Hostelería.
El bajón que ha sufrido la ocupación hotelera durante el "puente" de la Inmaculada en Alicante, Calpe, Xábia, Altea, El Campello, Playa de San Juan e incluso Benidorm -la presencia de turistas de larga temporada amortigua, no obstante, la mala coyuntura en la capital de la Marina Baixa- con una media del 44%, veinte puntos menos que en el mismo periodo de 2007, ha disparado todas la alarmas en el sector hotelero de la provincia que solía tener este "puente" como un termómetro para prever los resultados del final de año. "La alarma existe porque apenas hay reservas y éstas avanzan con mucha lentitud. Siempre hay que confiar en la última hora pero la situación económica es mala y el consumo se ha reducido de manera drástica", alertó ayer Vicente Marhuenda, secretario general de la Asociación Provincial de Hoteles de Alicante. La capital de la provincia es una de las ciudades que más está notando la recesión, como lo demuestra el que durante el "puente" de la Inmaculada hubo mil habitaciones vacías todos los días. "Estamos asustados porque nuestro cliente mayoritario en Nochevieja es el alicantino y la cosa no está para muchas alegrías", sentenció Marhuenda.
En Benidorm hay hoteles que han cancelado fiestas a comprobar que sólo tenían un 10% de las habitaciones contratadas cuando el año pasado estaban completos y no parece que la cosa pueda mejorar sustancialmente, según advirtieron ayer desde Hosbec.
Y mientras los hoteleros se llevan las manos a la cabeza ante la falta de clientes, no es menos preocupante el futuro de los hosteleros a los que la crisis del ladrillo ha afectado de lleno y amenaza con apuntillarles de aquí a final de año. "Hemos notado un descenso considerable de las comidas y cenas de empresa. El mal momento de las inmobiliarias se deja sentir y de forma colateral afecta también a toda la industria auxiliar. Cenas y comidas canceladas, cócteles más baratos e incertidumbre, mucha incertidumbre. Muchos compañeros no saben qué hacer a la hora de programar las compras, el género... y hablamos de 300 restaurantes con dos mil trabajadores", subrayó José Francisco Izquierdo, presidente de los hosteleros alicantinos. Izquierdo, como Marhuenda y Javier García, vicepresidente de Hosbec confía en que al final la gente se anime para que pueda haber un buen fin de año y no suceda, por ejemplo, como en Barcelona, donde los hosteleros hablan ya de pérdidas de 10 millones de euros por la proliferación de fiestas privadas.
El dinero del Plan Renove, a final de enero
El Plan Renove del turismo, dotación presupuestaria de 400 millones de euros destinada a préstamos a las empresas del sector para la mejora de su competitividad, estará disponible a finales de enero de 2009, según anunció ayer el director general de Turespaña, Antonio Bernabé. El ex delegado del Gobierno en la Comunidad Valenciana destacó que la intención del Gobierno es que las empresas dispongan de fondos "cuanto antes". Sobre la situación del sector, Bernabé, señaló que los datos acumulados hasta octubre apuntan a un descenso de visitantes en España por encima del 1%, "lo que muestra una buena resistencia a la situación económica".
El director general de Turespaña hizo estas declaraciones durante el pleno del Consejo Español del Turismo celebrado en Madrid, encuentro en el que la Conselleria de Turismo reclamó un mayor esfuerzo al Gobierno para ampliar las subvenciones más allá de diciembre de 2009.