No es casualidad, en todo caso, la conflictividad que genera el urbanismo en Bruselas. El portavoz de IU en el Parlamento Europeo, Willy Meyer, miembro de la comisión de peticiones ratificó que casi la mitad de las quejas que recibe este órgano -un 43 por ciento- se refieren a la actividad urbanística y de ellas alrededor de cuatro de cada diez corresponden a la Comunidad Valenciana. Hammerstein, por su parte, consideró que la situación del urbanismo valenciano es "desmedida" y ratificó la importancia de sus medidas.
Ésta será la última actuación que se invetigará esta legislatura. El resto de actuaciones en marcha se retomarán tras las elecciones europeas de junio.