F. J. B.
El tráfico de cruceros, aunque también ha descendido, es de los pocos que mantiene el tipo aunque también se ha resentido en los últimos meses. Hasta el 30 de septiembre habían atracado en la estación marítima un total de 39 barcos, seis menos que en el mismo periodo del año anterior pero con 53.177 pasajeros, un 44% más. Un contingente de turistas que da mucha imagen a los alrededores del Puerto cuando recalan los barcos, pero cuya rentabilidad en el comercio y la hostelería local no está tan clara. El objetivo del Puerto desde que el hoy conseller Mario Flores accedió a la Presidencia en 1996 fue que se convirtiera en base -salida y llegada- de alguno de los cruceros que surca el Mediterráneo. Meta que, sin embargo, nunca se ha logrado por la "presión" que ejercen puertos como los de Barcelona, Palma o Málaga. En 2007, la naviera Vision Cruises apostó por el Puerto con el "Jules Verne", un barco antiguo con muy pocas prestaciones que fracasó.
Para el próximo año existe la posibilidad de que la potente compañía italiana MSC, una de las principales empresas del sector cruceros en el mundo, elija Alicante, pero la crisis económica puede dar al traste con la iniciativa que anunció el año pasado. De momento, MSC botará el 18 de diciembre el Fantasía, acto que tendrá lugar el próximo 18 de diciembre en Nápoles. El nuevo barco podrá albergar a casi 4.000 pasajeros en sus más de 1.600 camarotes, convirtiéndose en el mayor barco construido por un armador europeo hasta la fecha. Navegará por el Mediterráneo y estudia incluir Alicante como escala.