JOSÉ ANTONIO MARTÍNEZ
Más de un centenar de trabajadores de la Agencia Tributaria se concentraron ayer en la Plaza de la Montañeta para rendir homenaje al subinspector de Hacienda Francisco José Avilés, asesinado a golpes hace una semana. Esta concentración era una manera de recordarle y rendir tributo a su figura cuando ayer se cumplió una semana de la brutal agresión. Los compañeros de trabajo todavía no se ha?bían recuperado del impacto de la repentina pérdida. En este acto no se pudo contar con la familia del funcionario fallecido, ya que se ha marchado de la provincia desde que ocurrió la tragedia. Los trabajadores se concentraron durante media hora frente a la sede de la Subdelegación del Gobierno de manera silenciosa y pacífica, aunque con cierta indignación contenida por el dolor y la pérdida.
"Hace hoy [ayer para el lector] una semana que ya no estás con nosotros y tus compañeros todavía no te olvidan. Desde aquí pedimos que el peso de la Justicia caiga sobre las personas que hicieron esto", aseguraba ayer por megafonía uno de los compañeros de trabajo de la víctima. En primera línea de la concentración, los asistentes llevaban carteles en los que se leía: "Por nuestro compañero Paco, asesinado brutalmente".
Al día siguiente de su muerte, los funcionarios de la Agencia Tributaria realizaron concentraciones de repulsa por el crimen por separado frente a las sedes de la avenida Aguilera y la Plaza de la Montañeta. Ayer la convocatoria era para todos juntos a las 19.00 horas frente a la Subdelagación del Gobierno. Pese al tiempo transcurrido ninguno lograba explicarse el porqué de su muerte. "Siempre llevaba poco dinero encima, no le faltaba ni el anillo ni el reloj", aseguraba ayer a este diario uno de sus compañeros, que confió en que las investigaciones del Cuerpo Nacional de Policía avancen y se esclarezca el crimen. "Se lleva todo muy en secreto y no sabemos lo que ha podido pasar", explicaba este compañero.
"Es nuestra manera de expresar nuestro dolor ante la pérdida de un compañero. Venía a trabajar en el tranvía y alguien lo molió a palos. Murió en la UCI, dejando a una familia destrozada. Queremos que se haga justicia y se esclarezca este brutal crimen", señaló ayer Rafael Belmonte, el compañero que se había encargado de leer el breve comunicado al principio de la concentración. Preguntado sobre la inseguridad ciudadana, añadió que "sin duda Alicante se encuentra entre las ciudades más inseguras y hay que reclamar más policías en la calle".
Otros compañeros del subinspector asesinado recalcaron que "esto no es una concentración contra las fuerzas de seguridad. Es un homenaje a Paco porque se cumple justamente una semana de su ataque". Por ello, se desmarcaron de otros lemas que aparecían en algunos carteles en los que se decía que la concentración era también contra la inseguridad ciudadana y la violencia de género.
También el delegado
Entre los concentrados ayer estaba también el delegado de la Agencia Tributaria en Alicante, Antonio Campos, que eludió hacer declaraciones. "Estoy aquí como un compañero más", dijo a preguntas de este diario. De hecho, Campos permaneció en un discreto segundo plano durante toda la concentración.
En este acto, no pudo estar ningún miembro de la familia del subinspector. "Se marcharon de Alicante tras su muerte", explicaron. Los restos mortales fueron trasladados a la localidad almeriense de Adra la semana pasada.
Hacia las 19.30 horas, los funcionarios concentrados comenzaron a disolverse de manera pacífica.