P. R. F.
Fue Zapatero el que se sacó de la manga el proyecto de la Casa del Mediterráneo durante la campaña electoral para los comicios municipales y autonómicos de 2007, hace ahora casi dos años. Desde entonces, el Gobierno central y la Generalitat se han acusado mutuamente de bloquear la firma del convenio, un documento que todavía está pendiente de su ratificación.
La Casa del Mediterráneo se convertirá en un centro de estudio e investigación de los paises ribereños del "mare nóstrum". En principio, el Gobierno central cuenta con una participación del 60% mientras que la Generalitat tendrá un 20% y el Ayuntamiento de Alicante un 10%. Los consistorios de Benidorm y Xàbia, que ejercen como subsedes, disponen de un 5% de participación. De acuerdo a esos porcentajes, las diferentes administraciones deberán aportar fondos para sostener el presupuesto de la casa.
La batalla política entre el Gobierno y el Consell, que ha impedido la puesta en marcha de la Casa del Mediterráneo, también está retrasando la rehabilitación de la sede de esta institución. El inmueble elegido es el de la antigua Estación de Murcia, un edificio muy deteriorado pero que, como consecuencia del retraso en la firma del convenio, permanece a la espera de que arranque las obras de rehabilitación. En tanto se acondiciona el edificio, el Gobierno central ha previsto que las actividades de la sede alicantina de la Casa del Mediterráneo comiencen en instalaciones de carácter provisional.