VICTORIA BUENO
i los directores de instituto ni los profesores de los departamentos de Filosofía y de Ciencias Sociales en la provincia han adoptado finalmente una postura única de cara a la primera evaluación de los alumnos que cursan Educación para la Ciudadanía en inglés que tendrá lugar la próxima semana en la mayoría de los centros. La decisión de la Conselleria de Educación de no contar con una moratoria antes de celebrarse estos exámenes delega en los especialistas de Filosofía y de Ciencias Sociales la responsabilidad de la prueba de fuego que supone la primera evaluación de la asignatura.
De entrada, los nueve institutos de la provincia que la están impartiendo según consta en la orden del Consell vigente, es decir, completamente en inglés con dos profesores en el aula, auguran una "mayoría de suspensos porque los alumnos no se enteran de los contenidos". En el resto de los centros pese a que los exámenes se hagan en castellano o valenciano "si el alumnado no ha asimilado bien los contenidos tampoco la superará", dijeron.
Aunque el criterio común con el que encaran los institutos estos exámenes parte de la premisa de "no perjudicar al alumnado", como señalaron en todos los consultados ayer por este diario, los docentes van a aplicar escrupulosamente el decreto de evaluación vigente "porque un examen es algo muy serio y debe partir de unos contenidos que previamente se han impartido y de una corrección acorde a las respuestas".
La conselleria culpa a la "actitud" de la Plataforma de no tener antes la moratoria y afirma que la ausencia de un documento previo para negociar responde a que se busca el consenso: "Hasta ahora todos los documentos los ha puesto sobre la mesa la conselleria y ahora se ha hecho al revés, ya que antes queremos escuchar a todos para encontrar un punto de encuentro, se trata de lo más razonable", dijo Concha Gómez.
En la plataforma por la enseñanza pública opinan sin embargo que la moratoria es una "trampa" para "tratar de desmovilizar a la comunidad educativa con falsas negociaciones que en realidad no existen". Insisten en que la enseñanza no acaba con EpC y que hay que abordar muchos otros temas pendientes, de ahí la manifestación del sábado en la que repartirán 12.000 lazos amarillos como color de precaución, y "esperemos no llegar al rojo", dijeron. Los encierros para protestar por la política educativa continuaron ayer en el IES Las Norias de Monforte del Cid y en el Enric Valor de El Campello. En Alfaz del Pi se concentraron ante la Casa de Cultura. También la ejecutiva del PSPV se suma a la manifestación del sábado en Valencia y acusa a Camps de "montar un escándalo nacional y desprestigiar nuestro sistema educativo", además de pedir que "la Alta Inspección actúe ante la irresponsabilidad personal del presidente Camps", dijo Alarte.