P. ROSTOLL
Roque Moreno se enfrenta a una rebelión. Y en toda regla. El secretario general del PSPV en la ciudad de Alicante inició ayer contactos con los diferentes clanes del socialismo en la capital para tratar de buscar apoyos que le permitan repetir como líder de la agrupación. A Roque Moreno no le queda otra salida que intentar lograr el respaldo de Jorge Alarte, su principal valedor, para hacer frente a una lista alternativa que más de la mitad de su grupo de concejales -hasta ahora parte del variopinto bloque que sostenía al responsable local en la agrupación- lleva perfilando desde hace varias semanas, confirmaron fuentes socialistas.
El escenario es muy delicado para Roque Moreno. Y el propio secretario local del PSPV en Alicante, elegido este fin de semana como presidente provincial, es muy consciente de la situación. El conglomerado de tribus del socialismo alicantino que, hasta aquí, le ha venido dando respaldo puede acabar roto en dos mitades. Y eso dejaría al sector del ex senador Ángel Franco, la minoría mayoritaria de la agrupación, junto a sus habituales socios -el diputado autonómico Manuel Bueno y el grupo que en su día lideró Blas Bernal- en una posición de privilegio y con la sartén por el mango para decidir.
Y de momento Franco no parece dispuesto a desaprovechar la ocasión. Los partidarios del ex senador piensan escuchar a todo el mundo, al menos eso trasladaron ayer desde ese grupo, para tomar la decisión. El dilema del ex senador y los suyos es si presentar un candidato de su propio grupo, una opción que sólo les permitiría ganar en el caso de que hubiera varias listas; o acabar respaldando al que acuerden la mayoría del grupo de concejales de Alicante, algo que, en estos momentos, a tres semanas de la asamblea, sí parece factible. ¿Qué candidato? Es casi seguro que la alternativa saldrá del grupo municipal. Suena el nombre de Manuel de Barros, aunque nadie lo quiso confirmar de forma oficial.
Roque Moreno, de momento, piensa abrir contactos con todos los sectores -ya los inició ayer de forma discreta- y atar el respaldo de Jorge Alarte para hacer frente a la situación en una asamblea que, con total probabilidad, se convoque para el sábado 13 de diciembre, de acuerdo con las directrices de Ferraz de resolver la renovación de las asambleas locales antes de la Navidad.