a mañana arranca con un camión volcado y una fuga de gasoil en la carretera de Xixona, una entrevista con Sonia Castedo que servirá para acompañar la emisión de la noche y la grabación del espacio de Esmeralda Marugán, atacada porque su entrevistado lleva media hora de retraso dando vueltas alrededor de los estudios, que no encuentra.
Al filo de las 11 llega la alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo. Luce vestido negro y una chaqueta de color amarillo, el del mal fario. Alguno cruza los dedos. Castedo saluda al director y a algunos redactores y pasa enseguida a maquillaje. Dispuesta y colaboradora, la edil sólo pone una pega: que no la fotografíen mientras la maquillan. "El día que los medios resaltéis de qué color tiene la corbata un político o cómo va vestido no me importará tanto", rehusa con media sonrisa. La semana anterior, el presidente de la Diputación Provincial, José Joaquín Ripoll, pasó por el mismo trance. Vestía traje y corbata oscuros y camisa clara.
Mientras Castedo se prepara, la redacción no quita la vista de la pantalla plana situada en el punto más alto de la redacción. A solo unas horas del arranque oficial, la cara de contrariedad del director, Javier Izquierdo, lo dice todo. "¿Por qué se pixela tanto la imagen?", pregunta a los técnicos. "No somos nosotros, es por la antena", responde el técnico.
Los técnicos, y en general todo aquel que no tiene el periodismo metido en vena, aparentan más tranquilidad que el resto de los presentes. Por eso, la sala de realización es una nube de operadores en perfecto estado de revista. A diferencia del personal de informativos, no parece que les vaya a dar un infarto en los cinco minutos siguientes.
La alcaldesa acaba de entrar en el estudio de informativos con Ana Antolín, que se encarga de un espacio de entrevistas y que en las próximas semanas comandará el magacín de la tarde. Sonia Castedo ensaya con el "teleprompter", el aparatejo en el que los presentadores leen las noticias de cara al público. La edil lo intenta y descubre que hacer televisión no es nada sencillo.
Comienza la entrevista y la juerga se traslada a la sala de realización, donde David Martín transmite las órdenes al cámara que está con Castedo y Antolín. Los nervios de acero de los técnicos eran sólo apariencia. Si uno no conoce el lenguaje de la televisión y no estuviera dentro de la sala de máquinas del estudio, creería que está escuchando a Han Solo a bordo del Halcón Milenario mientras huye del Imperio. "Necesito que cierres el diafragma de general un punto, dame el muñeco del fondo, aguanta, aguanta", ordena el capitán Solo como si la Estrella de la Muerte estuviera a punto de hacerles pedazos.
Mientras esto ocurre, los redactores siguen preparando el gran día. Colgando y descolgando teléfonos, echando carreras dentro y fuera de los estudios, localizando cámaras y alzando la vista, de vez en cuando, a la pantalla superior, que ya no se pixela tanto.
"Creo que se ha perdido otra vez", lamenta Esmeralda Marugán tras colgar el teléfono a su entrevistado, que sigue intentando localizar los estudios de informacióntv. En ese momento, entra en las instalaciones la jefa de informativos, Sandra Llinares. Más que andar por los pasillos, practica marcha atlética. Redacta, elabora y prepara las noticias con aparente tranquilidad. De repente, se levanta, acude al área de edición, transmite una orden y regresa a su puesto. Ha hecho todo eso en menos de la mitad de lo que dura un anuncio.
Entretanto, la alcaldesa sigue con la entrevista. Comienza a dominar la naturalidad telegénica y enseña a cámara una camiseta donde se lee "Alicante, guapa, guapa y guapa", el eslógan con que el Ayuntamiento piensa promover el embellecimiento de Alicante. El realizador no ha dejado en ningún momento de dar órdenes al operador, pero las indicaciones ya no parecen las del Halcón Milenario, sino las de una película de alto voltaje. "Ciérrate un poco más, ciérrate un poco más. Te pincho, bien", espeta David Martín a través de micro. "Dame las manos de Sonia, aguanta, a la derecha, a la derecha, no te pares, tío. Dame plano de Ana. Estás pinchado", informa al cámara.
La mañana va saliendo adelante. La entrevista ha quedado bien y el invitado de Esmeralda Marugán ha encontrado por fin los estudios. Uno advierte de verdad que está ante el primer día del canal porque cuando regresa de comer se encuentra las mismas caras que dejó una hora antes. Y en los mismos sitios. En la misma tarea. Redactar, pulir, editar, confirmar, redactar, pulir de nuevo, confirmar otra vez.
Falta una hora y media para que informacióntv eche a rodar de verdad. Se nota que esto va en serio. Llegan los del catering, los de edición siguen a lo suyo, sin despegar la mirada de las pantallas, mientras los de informativos continúan con ese ir y venir nervioso de la cuenta atrás. "¡Me faltan piezas!", advierte Llinares.
Minutos antes de que arranque el primer informativo, a los dos presentadores no les llega la camisa al cuello. Algo falla en la renderización (proceso de generación de imágenes), se queja la presentadora del telediario nocturno. "El render es lo que tiene", replica el realizador.
Ya en el estudio, a Sandra Llinares se le cae un lapicero al suelo y suelta un exabrupto que en el exterior del estudio se acepta comprensivo. El conductor del espacio deportivo, Bernat Picó, no acierta con el nudo de la corbata. Tantas vueltas le da al dichoso doble windsor que debe entrar una compañera a ayudarle cuando faltan apenas segundos. "¡Diez segundos!", grita el realizador. "¡Un segundo más!", responde Sandra con los nervios a flor de piel. Entra el informativo. Coldplay, de fondo, cantan "Speed of sound". Así ha transcurrido el primer día de informacióntv, a la velocidad del sonido. Y ya está en sus hogares.
Aplausos en el estreno
La primera emisión oficial de informacióntv congregó a numerosos invitados en las instalaciones de la cadena. Al término del primer informativo, un sonoro aplauso corroboró el éxito de la emisión. El ambiente se relajó. Los nervios acumulados durante el día pasaron a un segundo plano. Directivos, periodistas, técnicos y el equipo comercial recibió las felicitaciones de todos los asistentes, que desearon toda suerte de parabienes al recién nacido canal televisivo. Realizado el estreno, ya estaban pensando en el trabajo del día siguiente.