REDACCIÓN
La batalla interna del PP también llega al Bienestar Social. El secretario autonómico de Familia, David Calatayud, salió en defensa de la diputada campista Virginia Romero, cuya gestión en la Diputación se ha visto salpicada por la muerte, entre duras acusaciones de los trabajadores, de una menor de quince meses en el Hogar Provincial, centro dependiente de la institución que preside José Joaquín Ripoll. Sin tener competencia alguna en el centro alicantino, la Generalitat trató de defender la actuación de la diputada campista asegurando que "la muerte era inevitable" por el estado de salud que presentaba la pequeña Marta, que estaba en situación de orfandad.
La socialista Teresa Carbonell, criticó al Consell por utilizar "argumentos inhumanos" después de que justificara la muerte de una niña en el Hogar Provincial sin que fuera atendida por el pediatra de la institución. "Es un despropósito y una desfachatez que el PP utilice argumentos de esta calaña para defender a la diputada del área, Virginia Romero, de la que estoy convencida de que no puede compartir estas mismas declaraciones", dijo. El secretario autonómico de Familia afirmó que la muerte de la menor era una cuestión "inevitable" y que, incluso con la presencia del pediatra del centro, no se hubiera evitado la muerte. Al respecto, Carbonell señaló que "el argumento se cae por su propio peso. "La realidad es que la niña, que sufría una enfermedad, no fue atendida por el pediatra, a pesar de que fue avisado por teléfono", apuntó.