J. MARÍN
La presidenta del PP de Benidorm, Gema Amor, afirmó ayer que desde que Eduardo Zaplana dejó la presidencia del partido en la Comunidad Valenciana "no se ha vuelto a hablar de unidad". Amor compareció para valorar los resultados del día anterior, en los que ella apoyó la candidatura de Ripoll y manifestó que "parece mentira que desde Valencia vuelvan a dinamitar la convivencia en Alicante, pero lo han vuelto a hacer". "Antes hablábamos de consensos, equilibrios y ahora hablamos de imposiciones, provocaciones, coacciones, como es el caso de intentar robar compromisarios adscritos a Ripoll, y los alicantinos no estamos en venta" añadió.
Amor no tuvo reparos al admitir que el PP se encuentra dividido y agregó que a la vista de las asambleas habidas en los municipios "no podemos negar la evidencia. Hay tensiones, enfrentamientos y división, pese a que habíamos dao el paso hacia la pacificación" el alusión al gesto de Ripoll de ceder la Alcaldía de Alicante a Sonia Castedo.
La edil benidormense también se refirió a quienes la apoyaron hace tres años para auparse a la presidencia local y que ahora se encuentran enfrente. "Utilizaron a las amistades por un provecho personal y por un rédito político y económico y eso es ser desleal. Quienes me apoyaron eran conscientes de que lo hacían por interés porque entonces yo iba a ser la candidata a la Alcaldía. Pero quien traiciona una vez, lo volverá a hacer" aseguró.
Del mismo modo acusó a Pérez Fenoll de ser "poco prudente" y de "no seguir formas democráticas" al pedir su dimisión como presidenta local del partido como consecuencia de la derrota de la lista de Ripoll. También se refirió al "apadrinamiento" que tuvo Fenoll en el pasado de Eduardo Zaplana y su actual respaldo a Francisco Camps, y señaló que "cuando ese apoyo no le ha venido bien se han producido los cambios de cromos, los bandazos". A su juicio, Fenoll siempre ha ido "al sol que más calienta".