SYLVIA ESCRIBANO
La primera resonancia realizada a Daniel E. Morales, el alicantino con una enorme masa descolgada de su abdomen, alivia los temores del afectado al no encontrar evidencias de un tumor maligno. Pese a ello, el paciente se muestra cauto porque la prueba sólo pudo realizarse el jueves en parte de la gran protuberancia debido a que no cabía en el aparato. El informe de la clínica Resonancia Abierta de Alicante, concertada por Sanidad, y las imágenes ya están en manos de los radiólogos y cirujanos del Hospital de San Juan para que puedan evaluarlos.
"La clínica nos ha dicho que está buscando en centros de todo el mundo una banda en la que pueda caber para poder realizarle la resonancia desde donde comienza el bulto", relata el hijo del afectado, Antonio Morales, quien acudió ayer al centro en busca de los resultados. Según explica, el médico le informó de que "a primera vista no hay señal de ningún tumor o quiste maligno". Aunque finalmente no lo sea, "deben quitárselo porque es inhumano vivir con ello", asevera.
Frente a este primer resultado alentador, la decepción llegó a la familia al saber que la Conselleria de Bienestar Social había formalizado su recurso contra la sentencia que le otorgaba a Daniel el grado de incapacidad suficiente para cobrar una pensión que no llega a los 400 euros mensuales, como confirmó ayer su abogado, Jorge Gregori Such. El letrado explica que la administración alegó su disconformidad con el informe del forense, que constataba su imposibilidad de moverse y trabajar.
De esta forma, Daniel deberá seguir viviendo de la ayuda municipal de 170 euros al mes durante medio año y de la colaboración de su hijo, en paro y pagando una hipoteca, si el recurso sale adelante.