SYLVIA ESCRIBANO
"Tengo esperanzas, pero soy cauto y, a la vez, me siento desanimado por ver cómo se ha tratado mi caso durante estos tres años. Ahora, después de salir en los medios, resulta que Sanidad se hace cargo y que el TAC adaptado a mis dimensiones que esperaba desde hace meses lo encuentran en sólo un día y en la misma ciudad", aseveraba Daniel E. Morales antes de acceder en la tarde de ayer a la clínica privada Resonancia Abierta de la capital para someterse a la prueba diagnóstica. Ni siquiera este aparato de última generación permitió hacer una resonancia completa de la enorme masa que cuelga de su abdomen, sólo de parte de ella.
A través de esta prueba podría constatarse si se trata de un tumor gigante o darle un diagnóstico a Daniel, algo que espera desde que en 2006 comenzó su peregrinaje por las consultas. Un tiempo en el que la gran masa de su abdomen ha ido creciendo hasta llegarle por debajo de las rodillas. Por ello, le "indigna" que desde la Conselleria de Sanidad afirmen que con él no se ha cometido "ninguna disfunción administrativa", como dijo ayer el conseller Manuel Cervera, quien consideró que se la ha tratado adecuadamente "durante las más de 17 visitas médicas". El afectado sostiene que si se le hubiese prestado la atención que necesitaba no habría llegado a la situación actual y que muchos de los facultativos a los que ha acudido ni siquiera miraron su bulto.
Tras la prueba espera que "salga el resultado que salga, no se me trate como un obeso mórbido sin más, como se ha hecho hasta ahora, porque mi caso es urgente y no aguanto más con este bulto que me impide moverme". Daniel espera que se le trate a partir de ahora como un caso preferente.