CLARA R. FORNER
El Ministerio de Fomento ha ordenado al Ayuntamiento de Alicante que paralice la construcción de la polémica gasolinera que la mercantil Lavar Oil S. L. está levantando frente a la entrada del colegio Jesús-María, situado en Villafranqueza. La subdelegada del Gobierno, Encarna Llinares, comunicó ayer que esta decisión se ha tomado debido a que la citada obra se está ejecutando dentro del área de afección de un ramal de la autovía de circunvalación.
Llinares señaló que, aunque el Ayuntamiento concedió la licencia de obras, el departamento de Carreteras del Ministerio de Fomento, "que ha estado vigilante", había advertido de que la estación de servicio entra dentro de la zona de afección del viario. Llinares asegura que la empresa y el Ayuntamiento lo sabían "pero no hicieron caso y continuaron".
Llinares relata que recientemente ha comunicado la situación al delegado del Gobierno, quien ha remitido a su vez al Ayuntamiento la orden de paralización.
Desde que comenzaron las obras de la gasolinera en el mes de septiembre, la comunidad escolar del colegio y los vecinos de Villafranqueza han llevado a cabo una campaña de protestas contra esta instalación que, además de estar situada frente a la entrada única entrada del centro escolar, también se encuentra próxima a una fábrica de pinturas. En estas protestas han contado con el apoyo del PSOE y de Vecinos por Alicante cuyo portavoz, José Luis Valdés, criticó ayer que la alcaldesa, Sonia Castedo, no ordenara paralizar las obras "pese a que hace un mes que se lo pedimos" y le pide responsabilidades "por haber dado la licencia sin comprobar si afectaba a la carretera".