V. B.
"Asumimos el riesgo de ir solos, no nos da miedo". El presidente de la FAPA Gabriel Miró que agrupa a la mayoría de las AMPA de centros públicos de la provincia, ha recibido una rotunda negativa de la Confederación Gonzalo Anaya a su propuesta de formar una plataforma exclusiva de padres de alumnos, pero no se arredra. Ramón López sostiene que la federación que lidera "va a cumplir los 30 años de existencia y ya se considera madura para abandonar la casa materna y exigir los derechos de sus hijos. Parece que ellos [dijo en referencia a la Gonzalo Anaya y la Fapa provincial Enric Valor que la integra] prefieran seguir tutelados".
A sabiendas de que el momento es delicado y de que numerosos padres están disgustados con la forma de impartir Ciudadanía, en inglés, la Fapa Miró admite que ha hecho llegar al menos 300 firmas contra esta materia a la dirección territorial de Educación de parte de sus asociados, pero que una cosa no quita la otra y no se pondrán bajo una pancarta con profesores y sindicatos "porque somos los únicos que podemos defender de verdad los derechos de nuestros hijos, los padres, y el interés del profesor no necesariamente coincidirá con el de mis hijos al 100%". Insiste la Fapa en que su "único objetivo" es la "defensa de la enseñanza pública", por lo que "no estamos en contra del resto de la comunidad educativa, pero mientras otros prefieren seguir otros intereses, los nuestros se limitan a los de nuestros hijos". Asegura que entre sus afiliados cuenta con "gente de todo el arco parlamentario" y que solo pretende reunir a padres "con independencia de ideologías", reinvindicando "hasta el final que las cifras de fracaso escolar dejen de ser tan abrumadoras hasta el 40%".