F. J. BENITO / IHERMAS
El conseller de Medio Ambiente y Agua, José Ramón García Antón, lanzó ayer un ultimátum al Gobierno central para alcanzar un acuerdo sobre la construcción de una potabilizadora para tratar el agua del Júcar antes de enviarla a Villena a través del trasvase Júcar-Vinalopó, como "mal menor" al cambio del proyecto inicial que permitía que el caudal sirviera tanto para regar como para el abastecimiento urbano. García Antón acusó al Ejecutivo de practicar una política de palabras y no de hechos en la ejecución de esta obra durante el acto simbólico de colocación de la primera piedra del postrasvase, un red de canalización que arrancará en Villena para distribuir el agua del Júcar por el resto de las poblaciones del Vinalopó hasta llegar a Elche. El titular autonómico de la política hídrica acusó "a un sector del Ministerio de Medio Ambiente, el que sigue fiel a la política de Narbona" de volver a desenterrar el hacha de la guerra sucia del agua "hablando con unos agricultores, negando la palabra a otros e intentando dividir a los regantes prometiéndoles cosas si respaldan su proyecto. No es serio".
La reacción de García Antón se produce tras las dudas expresadas en la última semana por el presidente de la Confederación Hidrográfica de Júcar, Juan José Moragues, en torno a si finalmente el agua del Júcar se potabilizará antes de distribuirse en Alicante, cuestionando así los anuncios del ministro de Sanidad, Bernat Soria y de la propia secretaria de Organización del PSPV, Leire Pajín. Por su parte, el presidente de la Junta Central de Usuarios del Trasvase Júcar-Vinalopó, Andrés Martínez, se mostró más cauto, aunque subrayó que "seguimos estando dispuestos a pasar página y olvidarnos del sectarismo de los últimos tres años pero exigimos a las Administraciones que trabajen con rigor".
García Antón cargó en especial contra una parte de Medio Ambiente -el conseller trabaja desde hace dos meses con el secretario de Estado de Agua Josep Pexeu- al asegurar que "dentro del seno del propio Ministerio hay quienes afirman una cosa y otros que dicen todo lo contrario. Así, mientras estamos hablando con los altos cargos del Ministerio de Madrid para firmar un pacto del agua que incluya todos los complementos posibles desde los trasvases, la desalación o la mejor utilización del agua, hay otra gente dentro que eso no le interesa y que todavía conserva la mentalidad de la anterior responsable de Medio Ambiente, por lo que empezamos a dudar de las buenas intenciones de este departamento y si en realidad piensan llevar a cabo actuaciones o lo único que pretenden es dividir a los propios usuarios del Vinalopó".
Las obras de la margen derecha del postrasvase Júcar-Vinalopó beneficiarán a 42.000 agricultores que pertenecen a 28 comunidades de regantes y gestionan 40.000 hectáreas en los municipios de Villena, Salinas, Monóvar, La Romana, Aspe, Hondón de las Nieves, Hondón de los Frailes, Elche, Alicante, Agost, El Campello, Elda, Xixona, Monforte del Cid, Mutxamel, Novelda, Sant Joan, Sax y San Vicente. Las obras corresponden a unos 15 kilómetros de tuberías que tendrán capacidad para un caudal de entre uno y tres metros cúbicos por segundo de agua.