J. A. M. / E. G. B.
Por activa y por pasiva el Partido Popular de la Comunidad Valencia y el de Murcia repitieron ayer, hasta la saciedad, que bajo ningún pretexto el grupo popular en el Congreso de los Diputados va a consentir que se apruebe la reforma del Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha si éste contempla la derogación del trasvase del Tajo-Segura. Primero lo dijo el conseller de Medio Ambiente, Agua, Territorio y Vivienda, José Ramón García Antón; y luego el diputado nacional por Murcia Andrés Ayala, a los que se unieron la ilicitana Mercedes Alonso y, por último, el secretario general del PPCV, Ricardo Costa, en el acto "Sí al agua" que reunió en Elche a políticos, empresarios y organizaciones agrarias a los que aseguraron que el texto actual no contará con el voto favorable de los populares.
José Ramón García Antón aseguró que, "sin ningún género de dudas y con toda seguridad, ese Estatuto no va a ser aprobado". El diputado Andrés Ayala explicó que el grupo popular votó a favor de la admisión a trámite del Estatuto manchego "porque a nadie se le puede negar la posibilidad de defender sus argumentos". Ayala dijo que "hay que entender a los ciudadanos que ven como se niega el trasvase de la desembocadura de un río y sí que se permite el de la cabecera de otro. Un melón que ha abierto el irresponsable de Zapatero". Ayala insistió en que "el Congreso va a dar la vuelta al Estatuto como a un calcetín". En este sentido, Mercedes Alonso matizó que "el PP no se ha movido ni un ápice de su postura en materia hídrica" y dijo que el Estatuto "no va a salir adelante con ese artículo".
Por último, el secretario general de los populares valencianos, Ricardo Costa, echó más leña al fuego y afirmó que "si hay algo que está más seco que los campos del sur de Alicante, los de Murcia o los de Almería es la sensibilidad de Zapatero". Costa recordó que, "cuando ZP llegó a Moncloa, existía un Plan Hidrológico Nacional y cuatro años después tenemos un disparate hídrico".
El PP mostró su malestar por el trasvase que el Gobierno Central ideó como medida de urgencia para el abastecimiento de Barcelona. Según Costa, "no somos trasvasistas porque defendamos los trasvases. No defendemos los trasvases porque sean la solución más eficaz y rápida, sino porque somos solidarios, alicantinos y generosos con toda España".