F. J. B.
La dudas planteadas por el presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar, Juan José Moragues, en torno a la construcción de una potabilizadora para tratar las aguas del trasvase Júcar-Vinalopó -proyecto que negocian Ministerio de Medio Ambiente y Consell- han puesto al borde de la ruptura el buen momento por el que atraviesan las relaciones entre los regantes y el Ministerio tras la recuperación del diálogo perdido hace tres años. Expresiones como que la potabilizadora es una cosa de la que sólo se habla en Alicante, que esto demuestra que el agua no es tan mala, "si se habla de potabilizarla" o que en todo caso la planta se ubicaría en Villena, han encendido los ánimos de los agricultores que esta semana trasladaron sus quejas tanto a sus interlocutores en Valencia como en Madrid.
Las apreciaciones de Moragues se contradijeron, además, con los anuncios hechos por cargos públicos de la Administración central y el propio PSOE acerca de la potabilizadora. El ministro de Sanidad, Bernat Soria, fue el primero que arrancó el compromiso de la planta a la entonces ministra Cristina Narbona para ubicarla en el punto donde se tomaría el agua para elevarla después al Vinalopó, afirmación ratificada hace unos meses por la actual secretaria de Organización del PSPV, Leire Pajín. "De ahí que no entendamos ahora que se anuncie que en todo caso en Villena", denunciaron ayer fuentes del colectivo de regantes.
La obras de la futura canalización avanzan a buen ritmo e incluso la CHJ confía en comenzar las primeras pruebas del trasvase a lo largo de 2009, de ahí que los regantes teman que el anuncio electoral de la potabilizadora se quede en una mera promesa mitinera y se reabra la polémica sobre la calidad del agua, tras comprobar que el presidente de la Confederación mantiene la misma postura que provocó el divorcio entre los regantes y Medio Ambiente.
Juan José Moragues anunció el 27 de octubre en Novelda que la sociedad estatal Acuamed tiene previsto iniciar en los próximos meses las pruebas del trasvase Júcar-Vinalopó para que la canalización pueda ser una realidad a lo largo de 2009 y puedan llegar los 80 hm3 prometidos hasta Villena. Moragues reiteró que, hoy por hoy, sigue siendo imposible plantear la construcción de una segunda toma en el Azud de Antella, tal como reclama la Junta Central de Usuarios y ni siquiera se refirió a la opción de la potabilizadora en el Azud de la Marquesa, infraestructura a la que no se oponen los regantes y que, incluso, está pactada entre el Consell y el Ministerio de Medo Ambiente. Los regantes aceptan, incluso, la toma del agua desde el Azud de la Marquesa (Cullera) siempre que se les garantice la calidad del agua y un precio competitivo.
Medio Ambiente colocó la primera piedra del nuevo trazado del Júcar-Vinalopó el 19 de julio de 2007 y espera que las obras culminen en el segundo semestre de 2009 para enviar a la provincia hasta 80 hm3 de agua al año. En principio sólo sirve para el regadío.