M. DOPAZO
En una decisión de la que no se recuerdan precedentes, el pleno del Ayuntamiento aprobó ayer, sin el voto en contra de la oposición, la subida de las tasas de basura, vados y veladores, y del impuesto de plusvalía. El PSOE justificó su sorprendente decisión de abstenerse explicando que se veía obligado a ello para "cumplir las directrices del partido".
Esta posición del PSOE, además, se repetirá en el pleno que apruebe el presupuesto municipal para 2009, e incluso, según insinuó ayer el concejal del PSOE Ángel Pernías, votará a favor si fuera necesario, para sacarlo adelante.
Pernías, haciendo uso del tono moderado que le caracteriza, reveló en el pleno los "frecuentes contactos" que mantiene con el edil de Hacienda, Juan Zaragoza, de los que espera la aproximación de puntos de vista para que "los proyectos en los que estamos embarcados lleguen a buen fin". El edil socialista incluso defendió la subida de impuestos "cuando es necesaria para mantener y mejorar los servicios que presta el Ayuntamiento". Dicho esto, no obstante, Pernías expresó su desacuerdo con la subida de las tasas "porque no tenemos certeza de dónde van a parar los mayores ingresos de esta subida", e incluso afirmó que si el PP hubiera hecho mejor las cosas "hoy las arcas municipales estarían saneadas". El edil del PSOE apostilló que la "abstención es una decisión difícil", pero añadió que votar en contra sería incumplir las directrices federales de su partido. Tras el Pleno Pernías explicó que aunque la orden se centra en no oponerse al presupuesto, el edil del PSOE indicó que de no aprobarse esta subida de tributos se cerraría el paso al presupuesto de 2009 ya que el PP no podría cuadrarlo.
Ante esta posición, el PP poco tenía que decir, aunque Juan Zaragoza reclamó más aportaciones del gobierno central, y mayor urgencia en remitirlas, al tiempo que culpó a Zapatero de la gravedad de la crisis económica y del paro.