J. E. M.
Por segunda vez en apenas 48 horas, la dirección nacional del PP se ha visto obligada a intervenir en el proceso precongresual de los populares alicantinos para corregir los listados de censos de la dirección provincial. Si primero fue la aceptación del recurso para reconocer a 15 compromisarios de Nuevas Generaciones que habían sido excluidos del cónclave provincial de Orihuela del 14 de diciembre, ahora ha sido la no inclusión en los censos de cuatro municipios de unos 700 militantes, cuyas fichas no se han tramitado en la sede provincial, lo que ha forzado la mediación del comité nacional de Derechos y Garantías que preside Alfonso Fernández Mañueco.
El comité de conflictos de la calle de Génova ha comunicado a la dirección provincial que el próximo lunes remitirá los censos actualizados y con las nuevas incorporaciones a las agrupaciones de Orihuela, Villena, Daya Nueva y Sant Joan. En los tres primeros municipios se celebrarán asambleas de elección de compromisarios para el congreso provincial con dos listas enfrentadas de afines al actual presidente de los populares, José Joaquín Ripoll, y al aspirante al cargo y alcalde de Benidorm, Manuel Pérez Fenoll.
Por su parte, la dirección provincial precisó que las fichas que no se han tramitado son exactamente 678, sin que pueda hacerse distinción entre la adscripción a una u otra lista de sus titulares. Es más, el aparato de Juan Bautista Lafora asegura que 460 de esas fichas son de afines a Pérez Fenoll y, por extensión, al campismo. También indicaron que varias de las altas de Villena incumplen los estatutos del partido por corresponder a personas con militancia en otra formación independiente, al tiempo que consideraron "normal hasta cierto punto" que se puedan producir algunas "anomalías administrativas" en una organización con 52.000 militantes.
La historia de posibles irregularidades en los censos del PP se repite, toda vez que hace cuatro años ya se efectuaron denuncias de dobles inscripciones, que fueron rechazadas por la dirección provincial que controla este proceso a través del comité organizador que preside el alcalde de Alcoy, el ripollista Jorge Sedano.
Una vez más, la lucha por el control del poder interno aflora en el seno de los populares con fuego cruzado de acusaciones. Así, Pérez Fenoll, a quien la dirección provincial vincula directamente con el entorno de Camps, ha denunciado en los últimos días que hay votos que "no son libres" y que muchos militantes y cargos públicos del PP tienen "miedo a represalias", en alusión directa a la candidatura de Ripoll. Desde la exclusión de los 15 miembros de Nuevas Generaciones a la negativa de la alcaldesa de Villena al uso de la sede del PP para explicar su candidatura, Pérez Fenoll ha cuestionado que la ejecutiva de Ripoll esté jugando limpio en los preparativos del cónclave.
Por su parte, el presidente provincial discrepa del alcalde benidormí y su entorno campista sobre el presunto malestar de la militancia, al tiempo que se declara "defraudado" por el hecho de que no se haya respetado el acuerdo que incluía el acceso de Sonia Castedo a la Alcaldía de Alicante a cambio de que él mantuviera el control de la organización provincial.