EUROPA PRESS
Las ayudas subvencionarán hasta el 50 por ciento de las inversiones destinadas a instalar en los autobuses este tipo de tecnología, y prevén una aportación máxima de 1.200 euros por autobús.
Estas subvenciones se conceden mediante un régimen de concurrencia competitiva a empresas que sean titulares de concesiones de servicios de transporte público regular de uso general de viajeros por carretera de competencia de la Generalitat.
Al respecto, destacaron que la implantación de sistemas de cobro mediante peajes avanzados permite "aumentar la rapidez de paso en las líneas de validación o en el acceso al vehículo y mejora la velocidad comercial", que "con frecuencia, constituye el punto débil de los transportes públicos".
Las tarjetas constituyen soportes inteligentes y permiten un amplio potencial de usos, como el de monedero electrónico, su recarga a modo de tarjeta de crédito o su anulación en caso de extravío o robo. Además, permiten aplicar políticas tarifarias de promoción del transporte público, como precios distintos en determinadas franjas horarias o para determinados colectivos.
Infraestructuras pretende integrar todos los títulos de transporte en la 'tarjeta móvilis', y que, a medio plazo, se pueda emplear en los diferentes sistemas de transporte de toda la Comunitat, para lo que promoverá que todos los operadores utilicen equipos compatibles interoperables. En concreto, en el área metropolitana de Valencia se implantará el 1 de enero de 2009 para los servicios de EMT, Metrobús y Metrovalencia.
Según explicaron las mismas fuentes, la tarjeta sin contacto se acerca a un lector óptico, que procesa la información sin necesidad de contacto físico, de modo que "basta acercar la cartera o el bolso a una distancia de unos 10 centímetros para transferir el pago del billete y actualizar los datos".
Además, podrán expedirse tarjetas personalizadas, con fotografía cuando se aplican condiciones especiales por las condiciones del usuario; billetes múltiples, como el bono-bus; o abonos temporales.
Este sistema ofrece también una ventaja ecológica, ya que la vida útil de una tarjeta es de varios años y puede sustituir a miles de billetes o tarjetas convencionales, al tiempo que presentan mayor fiabilidad y menor mantenimiento de los soportes, al no incorporar éstos elementos mecánicos.
"Todas estas ventajas se traducen en una mejor calidad del servicio para hacer más atractivo el transporte público colectivo", subrayaron desde Infraestructuras, quienes apuntaron que estas ayudas se suman a otras que proporciona la Conselleria, como las de renovación del parque de vehículos o subvención de líneas con débil tráfico de viajeros.
La Comunitat Valenciana es pionera en la instalación de este tipo de equipos, que están operativos desde 2007 en el TRAM de Alicante --tranvías, buses urbanos y metropolitanos-- y en los buses urbanos y metropolitanos de Castellón, servicio que se amplió el pasado verano al TRAM de Castellón.