Los prófugos eran buscados por extorsión y estafa y la embajadora británica elogia la actuación policial
V. X. CONTRÍ / P. CERRADA
a difusión de las fotografías de diez criminales británicos por la organización benéfica de lucha contra el crimen «Crimestoppers» ha dado sus frutos en menos de 24 horas. Dos de los diez fugitivos huidos del Reino Unido fueron detenidos el jueves por la tarde por la Guardia Civil en Benissa después de recibir una llamada de un ciudadano. Los escoceses Anthony Kearney y su pareja Donna McCaffey vivían en un chalé de la urbanización Montemar de Benissa y hoy comparecerán en la Audencia Nacional para tramitar su extradición por delitos de extorsión, estafa y fraudes bancarios.
La subdelegada del Gobierno, Encarna Llinares, confirmó que las dos detenciones se realizaron en la calle en el intervalo de dos horas. Anthony Kearney, de 43 años, está acusado de extorsión y estafa, mientras que su compañera sentimental, Donna McCaffey, de 42 años, era buscada por fraudes a bancos.
Anhony Kearney y Donna McCaffey vivían en Benissa bajo dos de las identidades falsas difundidas por Crimestoppers: James Murray y Elizabeth McAndrew.
Los ciudadanos escoceses residían en un chalé ubicado en la urbanización Montemar, en Benissa, concretamente en el número 60 de la calle Perdiu, lugar donde ayer regresaron desde el cuartel de la Guardia Civil de Xàbia, puesto en el que se recibió la llamada que delató a los criminales y donde estos últimos pasaron la noche. Durante buena parte de la mañana los dos detenidos presenciaron el registro de su vivienda por parte de la Benemérita.
Los efectivos de la Guardia Civil hicieron un trabajo minucioso en el chalé y tras el registro recogieron diferentes enseres relacionados con documentos. Unos archivadores, un ordenador de sobremesa y otro portátil fueron introducidos en los vehículos de la benemérita.
Pasadas las dos de la tarde un taxi llegó al chalé con tres ocupantes. Se trataba del hijo de la pareja de detenidos, de corta edad, acompañado por sus abuelos. El hombre traía un juego de llaves de los diferentes cuartos y departamentos de la vivienda para que los agentes de la Guardia Civil pudieran entrar y registrar todas las estancias.
El anciano matrimonio y su nieto se sentaron en la terraza junto a un pequeño perro mientras en el interior del chalé los efectivos de la Benemérita seguían investigando las pertenencias de la pareja escocesa.
Una hora más tarde, la Guardia Civil, tras agradecer la colaboración de los ancianos, les pidió que abandonaran el chalé para evitar que vieran la escena del traslado de los detenidos. El niño se fue con sus abuelos a dar una vuelta por los caminos de la urbanización para regresar después, cuando todo el dispositivo policial se hubiera desmantelado de la casa.
Así fue y a las cuatro de la tarde la práctica totalidad de vehículos policiales y judiciales desaparecieron -hasta seis coches aparcaron, lo que sorprendió a los vecinos-. La pareja regresó a los calabozos del cuartel de la Guardia Civil de Xàbia, donde iban a permanecer antes de ser trasladados a la Audiencia Nacional.
La embajadora del Reino Unido en España, Denise Holt, valoró ayer la celeridad con que las autoridades españolas han actuado para detener en Benissa a los dos fugitivos. En un comunicado, Holt se mostró «encantada» por los arrestros y destacó que «en menos de 24 horas dos de los diez criminales peligrosos han sido detenidos y serán llevados ante la Justicia».
En el comunicado, Holt anima a que continúe la colaboración ciudadana y las llamadas y visitas al sitio web de la organización británica de lucha contra el crimen Crimestoppers, que incluye las fotografías de los delincuentes más buscados.
Tanto la Policía Nacional como la Guardia Civil recibieron ayer otras llamadas relacionados con los diez criminales, aunque ninguna condujo a nuevas pistas sobre los delincuentes huidos.