Cientos de personas con discapacidad y familiares (unas 2.000, según la organización, y 1.000 según la Policía Nacional) se manifestaron ayer en Valencia -adonde acudieron cinco autobuses desde Alicante- para reclamar la implantación y desarrollo de la Ley de Dependencia y exigieron la dimisión del presidente de la Generalitat, Francisco Camps, ya que, lamentaron, "hay 150.000 millones de euros para la banca y más de 80 millones para un circuito de Fórmula 1 construido en tres meses, pero no para la ley". El presidente de la Confederación de Personas con Discapacidad Física y Orgánica de la Comunidad Valenciana (Cocemfe), Carlos Laguna, señaló que ni el Gobierno central ni la Generalitat "han cumplido sus deberes" y entregaron a 33.165 firmas de apoyo a la aplicación de la norma al jefe del Consell y al delegado del Gobierno en la Comunidad.