A. T.
El estudio dirigido por Alfonso Vegara alude al medio natural y rural de la provincia como una "ventaja competitiva" frente a otros territorios por su diversidad. Por ello, apuesta por su impulso decidido mediante su preservación y puesta en valor. En este sentido, el urbanista alertó del "riesgo de repetir en el interior el modelo constructivo intensivo del litoral", y apeló a "no caer en la tentación" de dejar esta zona para "hacer más casas y más baratas".
Recalcó que "el interior es una joya" y propuso medidas como la "reforestación selectiva" de espacios naturales y la "creación de corredores verdes". Estas rutas podrían "interconectarse y llegar a la costa", por donde podría discurrir "una senda blanda" que diera un atractivo alternativo a lo más conocido del litoral alicantino.
En cuanto al patrimonio arquitectónico, destacó que es otro "factor de competitividad", con ejemplos como los castillos que existen en diversas comarcas. Estas fortalezas pueden ser la excusa para realizar "recorridos temáticos" de gran potencial turístico, de la misma forma que otros enclaves como las cuevas o las zonas de tradición vinícola.
Sobre esto último, aludió al despegue del enoturismo en La Rioja y señaló que esa comunidad "no tiene mar ni 10 millones de visitantes al año", como Alicante, por lo que, si allí se ha desarrollado esa fórmula, a su juicio aquí también es posible. Vegara resaltó el atractivo de los viñedos abancalados de la Marina Alta o los extensivos del Vinalopó Medio.