F. J. B. / REDACCIÓN
Con motivo de la publicación en Dublín de los resultados del primer semestre de la compañía, de abril a septiembre de 2008, en los que el beneficio neto cayó un 47% hasta los 214,6 millones de euros, O'Bryan dijo que "los tiempos son muy difíciles para todos". Sin embargo, destacó que los pasajeros en la compañía aumentaron en un 19% en el primer semestre y señaló que ello es debido a la política de precios bajos de la aerolínea, que prevé poder seguir con las tarifas más bajas del mercado e incluso conseguir que bajen en un 15 ó 20 por ciento para el próximo invierno. Respecto a la base de Valencia no descartó que haya en el futuro más conversaciones con las autoridades de la Conselleria de Turismo, aunque señaló que "la competencia será mayor. No necesitamos a Valencia, aunque ella sí pueda necesitarnos a nosotros alguna vez", añadió, para agregar que tienen otras ofertas para operar con nuevas bases en otras ciudades de España y también fuera, en algunas localidades italianas. Respecto a la localización de la nueva base señaló que todavía es "confidencial" y subrayó también que hay otras zonas en Europa con un gran potencial de crecimiento como Polonia.
En Alicante, aeropuerto desde el que Ryanair opera con 27 ciudades, la compañía irlandesa no tiene ningún problemas con la previsión de transportar más de un millón de pasajeros este año.